Para mi, este 21 de Diciembre no es importante por ninguna profecía maya, no por ningún evento escolar. No. Para mi, este 21 es tan importante como los demás 21 de Diciembre porque es el cumpleaños de la persona que más quiero del mundo entero.
Ella, que me dijo que no tuviese miedo de pequeña, que no importaba que no fuese como todas las demás niñas. Ella, que me acunó cuando no podia dormir. Ella, que me quitó el pelo de la cara y me dijo que fuese fuerte. Ella, que me apoyó en todas las tonterías que me hacían feliz. Ella, que me cubrió las espaldas contra profesores, compañeros, adversidades, problemas. Ella, que siempre supo responder todas mis dudas y servirme como ejemplo. Ella, que hizo de confidente mío a pesar de que eso pudiese causarle algún problema. Ella, que me cogió de la mano cada primer día y me dijo que yo podía, que estaba muy orgullosa de mi. Ella, que nunca me ha fallado. Ella, que en su día le dije "no te vayas, no puedo sin ti" y se quedó.
Y por un millón de cosas más, por ser la persona que más admiro, que más quiero y que más necesito en esta vida, es por lo que este 21 de Diciembre será igual de especial que todos los demás.
Supongo que todos entenderéis que el amor a una madre es superior a cualquier cosa del mundo pero lo que no se sí sabréis lo que es, es sentirse tan increíblemente orgullosa de que ella sea mi madre que pase lo que pase, ella siempre estará primero.
Gracias por querer a esta niña insoportable, por aguantar todas mis tonterías, por quererme y nunca dejarme sola.
Te quiero muchísimo y te querré hasta siempre, mamá.
lunes, 17 de diciembre de 2012
jueves, 13 de diciembre de 2012
P.
Yo quería dar la vuelta al mundo con una mochila y una cámara de fotos como único equipaje. Yo quería salir hasta que se hiciese de día donde nadie me conociese. Yo quería probar los más suculentos platos y beber de los más exquisitos brebajes. Yo quería subirme a unos tacones y mirar a los problemas por encima del hombro. Yo quería darle un bocado al mundo y dejarle la marca de mi pintalabios rojo. Yo quería guiñarle un ojo a aquellos que pensasen que lo que hacía estaba mal sabiendo que en realidad ser morían de la envidia. Yo quería salir de este sitio y volver a vivir en una ciudad anónima, donde nadie te pregunta quién eres ni le interesa si lloras por la calle. Yo quería tener la independencia metida en el bolsillo y sonreírle a la señora libertad.
¿Pero sabes qué? Que te cruzaste en mi camino. Decidiste darle la vuelta a absolutamente todos mis planes y a cambiar la estructura de mis deseos. Pero ¿cómo? Cómo has conseguido que, aparte de mi cámara de fotos, quiera llevarte conmigo a esos viajes que pensé que siempre haría sola. Cómo has hecho para que a quién quiera dejarle una marca de mi pintalabios rojo sea al filo de tus labios. Cómo has hecho para que ya me de igual donde vivir. Cómo. No lo sé, pero me gusta.
Es extraña la sensación de dependencia que sufro hacia tu persona. Es como si me hubiesen atado un fortísimo nudo al pecho y hubiesen usado el otro extremo para atarte a ti. Es como si hubiesen decidido que ya no necesito aire para vivir, si no sólo a ti. Es como si tuviese verdadera adicción al frenesí que siento cuando me besas. Es extraño, pero me gusta.
Y como cualquier dependiente, como cualquier adicto, no voy a dejarte ir. No voy a dejar de querer sentir ese frenético latido que emite mi corazón cuando me sumerjo en el verde pardo de tus ojos. No voy a querer dejar de chutarme tu cariño y beberme tus besos. No voy a dejarte ir. Nunca.
(Y como supongo que estarás leyendo esto a altas horas de la noche, después de un duro día, buenas noches principe)
¿Pero sabes qué? Que te cruzaste en mi camino. Decidiste darle la vuelta a absolutamente todos mis planes y a cambiar la estructura de mis deseos. Pero ¿cómo? Cómo has conseguido que, aparte de mi cámara de fotos, quiera llevarte conmigo a esos viajes que pensé que siempre haría sola. Cómo has hecho para que a quién quiera dejarle una marca de mi pintalabios rojo sea al filo de tus labios. Cómo has hecho para que ya me de igual donde vivir. Cómo. No lo sé, pero me gusta.
Es extraña la sensación de dependencia que sufro hacia tu persona. Es como si me hubiesen atado un fortísimo nudo al pecho y hubiesen usado el otro extremo para atarte a ti. Es como si hubiesen decidido que ya no necesito aire para vivir, si no sólo a ti. Es como si tuviese verdadera adicción al frenesí que siento cuando me besas. Es extraño, pero me gusta.
Y como cualquier dependiente, como cualquier adicto, no voy a dejarte ir. No voy a dejar de querer sentir ese frenético latido que emite mi corazón cuando me sumerjo en el verde pardo de tus ojos. No voy a querer dejar de chutarme tu cariño y beberme tus besos. No voy a dejarte ir. Nunca.
(Y como supongo que estarás leyendo esto a altas horas de la noche, después de un duro día, buenas noches principe)
Nueve.
Quiero que se nos junten los atardeceres con los amaneceres. Quiero levantarme a media noche, asustada por algún mal sueño y escuchar como me susurras al oído que estás a mi lado, que no pasa nada, y me acaricies hasta que me duerma. Quiero notar como me abrazas en sueños y te acurrucas en mi. Quiero notar tu respiración bajo mi pelo, y tu piel contra mi piel. Quiero mirar las estrellas por la ventana, tapados con una manta y ver tu piel al reflejo de la Luna. Quiero verte a ti lo primero cada mañana, con el pelo revuelto, con tu carita de sueño y los ojos medio cerrados. Quiero que me veas desarreglada y en pijama y me digas que soy preciosa. Quiero que me cuentes que has soñado conmigo cada noche y que me prometas que esos sueños se van a hacer realidad algún día. Quiero pasar las mañanas entre las sábanas comiéndonos a besos. Quiero que ese sea nuestro sitio, sólo nuestro, y que el mundo de allí se quede fuera.
domingo, 2 de diciembre de 2012
El aniversario de un cambio.
Hoy, justo hoy, hace un año que estaba rodeada de un montón de gente importante para mi. Creo que es una de las unicas noches de las que puedo decir que no me sobró nadie, no me faltó nadie, estaban todos ellos, todos. Hoy hace un año que fue una noche que dudo llegue a olvidar en la vida.
La primera razón por la que no olvidaré el dos de Diciembre del año pasado fue que sentí que me clavaban un puñal enorme en el pecho. Todo, todo lo que pensábamos que sería para siempre, empezó esa noche a escribir una historia independiente. Después de aquel día, por mucho esfuerzo que se llegó a poner, nada, nada fue lo mismo. Y ¿sabéis qué? Daría lo que fuese por volver a ese día y hacerlo todo mejor, por controlar la situación, por tomar mejores decisiones, por no dejar sola ni un segundo a la persona que hasta la fecha era la más importante en mi vida. Pero no se pueden cambiar las cosas pasadas, tan sólo vivir con las consecuencias de nuestros actos y por eso yo vivo sin ti, por eso hoy estoy sin ti, y créeme que jamás me lo perdonaré.
La otra gran razón por la que esa fecha está marcado en rojo en el calendario fue porque, después de haberme quitado todo el peso del pasado y dispuesta a comerme el mundo por los pies, dispuesta a volver a ser aquella insensata a la que todo le daba igual, topé con algo que no esperaba. Estoy casi segura que hasta que no me vi intentando convencer a aquella chica de que él era increíblemente bueno, no me había molestado que surgiese algo entre ellos. Eran dos amigos, dos buenos amigos, ella una recién llegada a mi vida con gran importancia y él, directamente un punto básico en mi día a día. Pero cuando tuve que narrarle las mil veces en las que él me había sujetado la mano para no caer, en las que se había portado como un príncipe conmigo, en las que me había cuidado, algo comenzó a cambiar y, si, sé que egoístamente, pensé que ese era mi príncipe, antes mío que de cualquier otra y que si tan maravilloso era, ¿por qué no?
Ese día sé que perdí a alguien que a día de hoy no ha sido sustituida, y dudo que llegue a serlo jamás, y también sé que ese día gané algo, gané abrir los ojos a lo que tenía delante, darme cuenta de quién sostenía mi mano cada día y que quería que no dejase de hacerlo jamás.
Hoy hace un año estaba en un garaje viendo a mis amigos hacer el tonto, a mis amigas hacerse fotos, cantando fyahbwoy y sintiéndome viva de nuevo. Hoy hace un año que se marcó un antes y un después en mi vida.
Supongo que no todos los cambios van a ser siempre a mejor.
La primera razón por la que no olvidaré el dos de Diciembre del año pasado fue que sentí que me clavaban un puñal enorme en el pecho. Todo, todo lo que pensábamos que sería para siempre, empezó esa noche a escribir una historia independiente. Después de aquel día, por mucho esfuerzo que se llegó a poner, nada, nada fue lo mismo. Y ¿sabéis qué? Daría lo que fuese por volver a ese día y hacerlo todo mejor, por controlar la situación, por tomar mejores decisiones, por no dejar sola ni un segundo a la persona que hasta la fecha era la más importante en mi vida. Pero no se pueden cambiar las cosas pasadas, tan sólo vivir con las consecuencias de nuestros actos y por eso yo vivo sin ti, por eso hoy estoy sin ti, y créeme que jamás me lo perdonaré.
La otra gran razón por la que esa fecha está marcado en rojo en el calendario fue porque, después de haberme quitado todo el peso del pasado y dispuesta a comerme el mundo por los pies, dispuesta a volver a ser aquella insensata a la que todo le daba igual, topé con algo que no esperaba. Estoy casi segura que hasta que no me vi intentando convencer a aquella chica de que él era increíblemente bueno, no me había molestado que surgiese algo entre ellos. Eran dos amigos, dos buenos amigos, ella una recién llegada a mi vida con gran importancia y él, directamente un punto básico en mi día a día. Pero cuando tuve que narrarle las mil veces en las que él me había sujetado la mano para no caer, en las que se había portado como un príncipe conmigo, en las que me había cuidado, algo comenzó a cambiar y, si, sé que egoístamente, pensé que ese era mi príncipe, antes mío que de cualquier otra y que si tan maravilloso era, ¿por qué no?
Ese día sé que perdí a alguien que a día de hoy no ha sido sustituida, y dudo que llegue a serlo jamás, y también sé que ese día gané algo, gané abrir los ojos a lo que tenía delante, darme cuenta de quién sostenía mi mano cada día y que quería que no dejase de hacerlo jamás.
Hoy hace un año estaba en un garaje viendo a mis amigos hacer el tonto, a mis amigas hacerse fotos, cantando fyahbwoy y sintiéndome viva de nuevo. Hoy hace un año que se marcó un antes y un después en mi vida.
Supongo que no todos los cambios van a ser siempre a mejor.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Ohana significa familia, y familia que estaremos juntos siempre
Aún recuerdo qué pensé de ella cuando la vi por primera vez. Pensé "¿Quién será esta chica? Qué rara". En aquellos bancos de aquella diminuta iglesia, a diferencia del barullo que montábamos nosotros, ella rezumaba paz. Estaba realmente tranquila y eso me llevó a pensar que no sabría cómo hacer buenas migas con ella, yo, que soy un terremoto.
Pero ya había escuchado antes eso de que las apariencias engañan y debí de pensar en ello durante aquellas siete semanas porque cuando aquellas catequesis acabaron y nos fuimos a aquel bonito hotel, me di cuenta de que tranquila, aquella chica rubia tenía poco. En quince minutos ya nos había contado su historia, una peculiar historia que nos acercó muchísimo.
El resto del fin de semana lo pasamos sin separarnos ni un momento, y ese fue nuestro principio.
Lo que físicamente y a priori psicológicamente parecía opuesto, ella y yo, resultamos ser cosas realmente parecidas. ¿Quién con apenas quince años ha organizado su propia revolución contra cosas como las matemáticas?, sólo un par de pequeñas soñadoras y escritoras. Sólo ella y yo. Sólo estas dos hermanas. Encontramos cómo gran cosa en común la facilidad, la necesidad, la pasión por la escritura. Y por eso es aquí, en mi rincón, donde dejo estas líneas dedicadas a aúna de las personas más curiosas, más nobles, más increíbles y más especiales que jamás me he cruzado.
Aún así, esto no lo escribía para contar nuestra historia. No. Esta noche me siento aquí y me pongo a escribir para hacer una promesa. Hoy, 23 de Noviembre, prometo a María García Martínez dos cosas. La primera es que pensaré, lucharé, intentaré y haré todo, todo lo que esté en mi mano para que recuperes lo que te mereces, tu comunidad y a eso que te saca esas sonrisitas tan graciosas. En serio, haré lo que haga falta, cueste lo que cueste, te lo debo, por todo lo que hiciste por mi cuando pase por lo mismo. Y lo segundo es que en el tiempo que tengas que estar pasando por esto, que nadie mejor que yo se que se hace eterno, que las lágrimas se suceden de forma constante y que muchas veces no ves la salida, durante todo ese tiempo, siempre, siempre que me necesites estaré al otro lado de la pantalla del ordenador o a dos minutos corriendo si algún día me lo pidieses.
Esas son mis promesas, y son promesas a una hermana, son promesas que pienso cumplir.
Y para acabar decirte que cuando te sientas sola, cuando creas que ya no puedes más, mira al cielo y piensa que por muy lejos que nos sientas a todos, nosotros también estaremos viendo la misma Luna.
Te quiero hermana.
Pero ya había escuchado antes eso de que las apariencias engañan y debí de pensar en ello durante aquellas siete semanas porque cuando aquellas catequesis acabaron y nos fuimos a aquel bonito hotel, me di cuenta de que tranquila, aquella chica rubia tenía poco. En quince minutos ya nos había contado su historia, una peculiar historia que nos acercó muchísimo.
El resto del fin de semana lo pasamos sin separarnos ni un momento, y ese fue nuestro principio.
Lo que físicamente y a priori psicológicamente parecía opuesto, ella y yo, resultamos ser cosas realmente parecidas. ¿Quién con apenas quince años ha organizado su propia revolución contra cosas como las matemáticas?, sólo un par de pequeñas soñadoras y escritoras. Sólo ella y yo. Sólo estas dos hermanas. Encontramos cómo gran cosa en común la facilidad, la necesidad, la pasión por la escritura. Y por eso es aquí, en mi rincón, donde dejo estas líneas dedicadas a aúna de las personas más curiosas, más nobles, más increíbles y más especiales que jamás me he cruzado.
Aún así, esto no lo escribía para contar nuestra historia. No. Esta noche me siento aquí y me pongo a escribir para hacer una promesa. Hoy, 23 de Noviembre, prometo a María García Martínez dos cosas. La primera es que pensaré, lucharé, intentaré y haré todo, todo lo que esté en mi mano para que recuperes lo que te mereces, tu comunidad y a eso que te saca esas sonrisitas tan graciosas. En serio, haré lo que haga falta, cueste lo que cueste, te lo debo, por todo lo que hiciste por mi cuando pase por lo mismo. Y lo segundo es que en el tiempo que tengas que estar pasando por esto, que nadie mejor que yo se que se hace eterno, que las lágrimas se suceden de forma constante y que muchas veces no ves la salida, durante todo ese tiempo, siempre, siempre que me necesites estaré al otro lado de la pantalla del ordenador o a dos minutos corriendo si algún día me lo pidieses.
Esas son mis promesas, y son promesas a una hermana, son promesas que pienso cumplir.
Y para acabar decirte que cuando te sientas sola, cuando creas que ya no puedes más, mira al cielo y piensa que por muy lejos que nos sientas a todos, nosotros también estaremos viendo la misma Luna.
Te quiero hermana.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Adiós.
Por un momento le gustaría ser fumadora para sentir esa supuesta tranquilidad que aporta darle continuas caladas a un cigarrillo, o tener una botella de algo demasiado fuerte cerca para poder ahogar en ella sus penas, pero sabe que esto es algo que tiene que hacer ella sola.
Se sienta en la cama y uno por uno, piensa en todos los momentos vividos hasta la fecha. Piensa en todo lo bueno y en lo fácil que sería dejarse guiar por ellos, pero también se da cuenta de que la realidad es otra y que no puede mantener idealizada a una persona que no tiene por seguro ni que se acuerde de los momentos en los que ella está pensando. Sin darse cuenta ya está llorando y siente hasta algo de miedo. Quizá miedo a no volver a ser para nadie lo que fue para esa persona, o que nadie sea lo que esa persona fue para ella. Tiene miedo a que, aunque en realidad lo lleva haciendo más de un año, vivir prescindiendo oficialmente de da persona le aleje de las posibles posibilidades que tenga de recuperarla. Pero sabe que ya no tiene otra. No puede pasarse toda la vida esperando algo lo cual todas las señales posibles han dejado claro que no va ocurrir. No puede seguir creyendo que el tiempo no ha pasado y que esa persona sigue siendo la que conoció cuando a cada foto la reconoce menos.
Después de pensar todo esto, se seca las lágrimas de la cara, y siendo más simbólica que nunca, coge un folio y garabatea una pequeña despedida."Lo siento, siento no haber sido suficientemente buena como para que te quedases conmigo. Lo siento, siento haberme creído aquello de..." y para terminar, en letras mayúsculas escribe esa palabra de siete letras que en su día creyó. Después coge una caja de cerillas medio llena, se asoma por la ventana y tras encender una y pegarla al folio, ve arder muy poco a poco aquella despedida, aquel "siempre".
Se sienta en la cama y uno por uno, piensa en todos los momentos vividos hasta la fecha. Piensa en todo lo bueno y en lo fácil que sería dejarse guiar por ellos, pero también se da cuenta de que la realidad es otra y que no puede mantener idealizada a una persona que no tiene por seguro ni que se acuerde de los momentos en los que ella está pensando. Sin darse cuenta ya está llorando y siente hasta algo de miedo. Quizá miedo a no volver a ser para nadie lo que fue para esa persona, o que nadie sea lo que esa persona fue para ella. Tiene miedo a que, aunque en realidad lo lleva haciendo más de un año, vivir prescindiendo oficialmente de da persona le aleje de las posibles posibilidades que tenga de recuperarla. Pero sabe que ya no tiene otra. No puede pasarse toda la vida esperando algo lo cual todas las señales posibles han dejado claro que no va ocurrir. No puede seguir creyendo que el tiempo no ha pasado y que esa persona sigue siendo la que conoció cuando a cada foto la reconoce menos.
Después de pensar todo esto, se seca las lágrimas de la cara, y siendo más simbólica que nunca, coge un folio y garabatea una pequeña despedida."Lo siento, siento no haber sido suficientemente buena como para que te quedases conmigo. Lo siento, siento haberme creído aquello de..." y para terminar, en letras mayúsculas escribe esa palabra de siete letras que en su día creyó. Después coge una caja de cerillas medio llena, se asoma por la ventana y tras encender una y pegarla al folio, ve arder muy poco a poco aquella despedida, aquel "siempre".
domingo, 11 de noviembre de 2012
Es lo que hay.
"No sonrías cuando no tengas ganas, no hace falta disimular que no te duele algo." No recuerdo cuándo ni de quién escuché esa frase, sólo sé que creí que estaba equivocado. Yo fui de las que dijeron que aparentar ser fuerte por fuera te acerca a ser fuerte por dentro, que si alguien conoce tus debilidades, sabrá donde darte para que duela más. Nunca dejé que la gente me conociese del todo, nunca me abrí como un libro dispuesta a ser leída, nunca permití que alguien supiese que me tenía calada aunque así fuese. Pretendí desde muy pequeña crear una imagen de mi que pudiese proyectar a todos. La chica que quise que todos conociesen es la que aún a día de hoy, la gente define cuando le preguntan por mi. Impasible, indestructible, irremediablemente terca, decidida, capaz... Siempre quise ser esa princesa que dejó la corona a cambio del casco de soldado, que se dejó las uñas en la tierra y los codos en el campo de batalla. Pero supongo que somos lo que somos y que bien sé que esa no soy yo.
A duras penas consigo saber cómo estoy escribiendo esto. Estoy dándole la vuelta a la tortilla y abriéndome como un manual de instrucciones, dispuesta a que la gente entienda cómo soy y aprendan a tratarme, a conocerme e, incluso, a hacerme daño. Yo soy la que todo, absolutamente todo lo que sucede en el mundo la afectaba, la que con un soplo se hunde, la que con unas cuantas palabras se destruye, soy la que se convence con un par de razones y la que nunca tiene las cosas claras, la que duda a cada paso, a cada sencilla decisión, indagando meticulosamente en qué repercusión puede tener ese acto en un futuro, la que es incapaz de llevar las riendas de su propia vida. Es así, y por mucho que intente, que intenten o que alguien intente cambiarlo, seré siempre esa que con la tierra mojada se sentía sucia y la que lloraba con un rasguño.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Ya lo dijeron esos genios.
Muchas veces no nos damos cuenta, pero ¿Sabéis? Aún tenemos una eternidad de noches por enloquecer. Queremos hacerlo todo hoy, queremos sentirlo todo ya, y acabamos por no disfrutar del momento como se merece. Somos jóvenes amando como jóvenes suicidas, y no importa si nos equivocamos una vez, dos veces, un millón de veces. Saca un poco de eso que tienes, escondido detrás de las sienes y que el mundo se prepare a ti. Porque aquí las reglas las ponemos nosotros, porque aquí nadie más va a decirnos qué sentimos o por qué, porque aquí, amor es lo único obvio. No se han dado cuenta, los de arriba, los que nos tratan como títeres, pero aquí abajo las cosas son reales, se tocan, se sienten, aquí abajo no estamos creyendo en su sistema de control
Muchas veces da miedo, eso es cierto. ¿Quién nunca ha temido al qué dirán? Pero cuando aplastas ese prejuicio, cuando te atreves a ser tú y no ser lo que esperan de ti, ¡oh, Dios mío! el efecto que tiene en ti es dulce como el aroma del tricoma machacao'.
Cuando caiga la noche, y las estrellas sonrian, saldremos a la calle y reclamaremos lo que es nuestro. Diremos basta a quien nos diga que sentir, pensar, creer, querer, está mal sólo porque no sentimos, pensamos, creemos o queremos lo mismo que ellos. Saldremos y gritaremos a viva voz que la vida no es lo que aparenta, que vamos a ser felices, que vamos a ser reales, que vamos a ser nosotros.
En definitiva, equivócate, enamórate, sonríe, llora, pero sobretodo recuerda que "life's a gift, forget, and forgive"
lunes, 5 de noviembre de 2012
Sueño para dos.
Las luces de un viejo coche descapotado iluminan al llegar esa pequeña cala.
Dentro, dos jóvenes enamorados, locos por estar tan solo juntos, sonríen y se miran con amor. Bajan del vehículo y sacan una cesta de esas de picnik y una enorme sábana blanca. Se aproximan a la orilla y cuando extienden la manta, colocan la cesta y encienden la vela, vuelven y apagan las luces del coche.
Cenan a la luz de esa única vela que les apenas ilumina sus sonrisas. Beben champagne y comen casero a la vez que se ríen, se besan y brindan por ellos mismos, por su amor y por esa cala.
Después de cenar se acurrucan a mirar las estrellas y cuando ella le señala la que tiene por la lucecita más preciosa, él responde que ni la mismisima Venus está esa noche tan preciosa como ella y como por arte de magia, del coche aún a oscuras, empezaría a sonar esa canción. No una canción, su canción.
Tal y como la letra dicta, él y ella bailan corazón con corazón en la orilla de la playa. Acurrucada en el pecho de él, ella escucha la versión que más le gusta de esa melodía, la que él le canta al oído entre susurros. Tras el último compás de su canción, pasearían por la orilla de la playa donde ella le confesaría que nadie, nadie le ha hecho tan feliz como él en ese momento. Sin dejar de rodear los hombros de ella y la cintura de él, volverían a tumbarse en la sábana y aunque ninguno de los dos lo dice en voz alta, al apagar la vela ambos piden por deseo que nunca se acabase ese momento.
Hablarían de lo felices que son hasta que, sorprendiéndola a ella, él se levanta y le hace levantarse también. Se arrodilla y le pide que eso sea para siempre, que se quede con él toda la vida, que se casen. Ella no tiene ninguna duda y responde siendo la mujer más feliz del mundo que si, que si quiere.
Para terminar, se tumbarían de nuevo en la sábana sobre la arena, acurrucándose ella en su pecho y acariciándole mientras él juguetea con su pelo hasta quedarse dormidos dándose las buenas noches tanto a la princesa de él, como al príncipe de ella.
Dentro, dos jóvenes enamorados, locos por estar tan solo juntos, sonríen y se miran con amor. Bajan del vehículo y sacan una cesta de esas de picnik y una enorme sábana blanca. Se aproximan a la orilla y cuando extienden la manta, colocan la cesta y encienden la vela, vuelven y apagan las luces del coche.
Cenan a la luz de esa única vela que les apenas ilumina sus sonrisas. Beben champagne y comen casero a la vez que se ríen, se besan y brindan por ellos mismos, por su amor y por esa cala.
Después de cenar se acurrucan a mirar las estrellas y cuando ella le señala la que tiene por la lucecita más preciosa, él responde que ni la mismisima Venus está esa noche tan preciosa como ella y como por arte de magia, del coche aún a oscuras, empezaría a sonar esa canción. No una canción, su canción.
Tal y como la letra dicta, él y ella bailan corazón con corazón en la orilla de la playa. Acurrucada en el pecho de él, ella escucha la versión que más le gusta de esa melodía, la que él le canta al oído entre susurros. Tras el último compás de su canción, pasearían por la orilla de la playa donde ella le confesaría que nadie, nadie le ha hecho tan feliz como él en ese momento. Sin dejar de rodear los hombros de ella y la cintura de él, volverían a tumbarse en la sábana y aunque ninguno de los dos lo dice en voz alta, al apagar la vela ambos piden por deseo que nunca se acabase ese momento.
Hablarían de lo felices que son hasta que, sorprendiéndola a ella, él se levanta y le hace levantarse también. Se arrodilla y le pide que eso sea para siempre, que se quede con él toda la vida, que se casen. Ella no tiene ninguna duda y responde siendo la mujer más feliz del mundo que si, que si quiere.
Para terminar, se tumbarían de nuevo en la sábana sobre la arena, acurrucándose ella en su pecho y acariciándole mientras él juguetea con su pelo hasta quedarse dormidos dándose las buenas noches tanto a la princesa de él, como al príncipe de ella.
lunes, 29 de octubre de 2012
Alma mía, hablemos, aún no es de día.
Querida alma, conciencia, fondo:
Ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro. Ha sido un tiempo muy difícil que he tenido que afrontar como tú decías "aparentando ser fuerte por fuera para empezar a serlo por dentro". Es cierto que he echado de menos tus caricias en mis mejillas cuando estaban empapadas de lágrimas, tus abrazos en la noche cuando el silencio me hacía pensar, y pensar me hacía sufrir, querer morir.
He sentido cosas horribles durante un tiempo que se me hizo eterno . Sentí angustia al ver que todos los días eran iguales, igual de horribles. Sentí miedo al pensar que las cosas no cambiarían. Sentí soledad al verme privada de mi vida. Sentí decepción al ver la impasividad de los que creí que reaccionarían.
Pero ese tiempo ya ha pasado y mírame ahora, he conseguido aparentar ser fuerte por fuera. He conseguido dominar esa angustia al ver que cada día puede ser diferente y que si son iguales, serán igual de felices. Ya no tengo miedo, reconozco que ese mérito no es mío, sino suyo, de él, que una vez más se lo llevó consigo para liberarme con un "princesa, todo irá bien". También dejé de sentirme sola cuando mi regreso a la vida supuso una alegría para muchísima más gente de la que esperaba. Y aunque aún me duele esa impasividad, esa frialdad, esa distancia, me quedo con lo mejor de cada cosa y con la gente que reaccionó y fue en mi ayuda.
Siguiendo con lo que te conté la última vez, Él sigue a mi lado, demostrándome que esa mayúscula en su pronombre no es en balde, que es quién la merece, que es el de verdad. Ha aguantado lo inaguantable y aún así, mírale, mira como me sonríe cada vez que me ve. También me he llevado enormes decepciones aún habiendo aprendido a hacer más selecta mi lista de prioritarios, pero supongo que es parte del camino de aprender. ¿Recuerdas aquella pequeña familia de la que te hablé? Cada día la llevo más en vena, más dentro de mi, más conmigo. Cada vez que necesito algo más me demuestran que no estoy sola, se lo agradeceré de tu parte.
Sigo en mi intento de escribir, como me dijiste, todo lo que me pasaba. Reconozco que cada día lo hago menos, que últimamente me faltan las palabras o las ganas, no sé, pero prometo no desistir.
Hasta otra, alma mía, conciencia, fondo.
viernes, 26 de octubre de 2012
R.
He de reconocer que no, no estoy sola. En realidad mi compañía es de primerísima calidad y agradezco que, tras conocerme como me conocen, sigan a mi lado.
Pero me sigue faltando algo. Me sigue faltando ese algo que exponía mis problemas en tres, que daba tres puntos de vista, que me daba tres soluciones. No puedo evitar que cada fotografía antigua, incluso la que tengo en mi estantería mirándome continuamente, me sienten como una bofetada en plena cara. Es como si me dijesen "mira, es bonito ¿verdad? Pues tú ya no cabes". Busco culpables por todos lados y simplemente me doy cuenta de que la culpa es de todas las partes. Todas dejamos que el tiempo pasase, pensando que no podría con esto, inconscientes de que el tiempo puede con todo.
Ahora no me queda otra que ver como pasa el tiempo y esperar a que esta herida se cierre, aún sabiendo que las heridas si no se tratan no se curan, si no que se infectan.
Yo misma en mis momentos de máximo orgullo digo que lo he superado, que te he superado, que sé vivir sin ti. Pero en verdad nadie sabe que todos los días dedico un rato a pensar en cómo serían las cosas si no hubiésemos fallado tanto, si nos hubiesemos dado una última oportunidad, si aún existiesemos como parte de algo. Es entonces cuando las lágrimas empiezan a correr veloces por mi cara y acaban en el cristal que protege nuestra foto.
Dije "yo no estaré aquí cuando todo esto estalle" y en realidad habría dado lo que fuese por ser tu trinchera, por estar contigo una vez más.
Sé que te he perdido, y aún más que no leerás esto. Sé que esto acabó hace demasiado tiempo y que en realidad ya tendría que haberme acostumbrado. Sé que eres feliz y créeme que me alegro de que así sea. Pero sobretodo sé que aunque toda la gente que día a día intenta mantenerme a flote es magnifica, nadie, nadie ocupará el puesto que tú ocupaste. Nadie puede ser la otra cara de mi moneda.
Me siento idiota volviendo a romper a llorar una vez más. La gente dijo que era idiota por esperarte, yo me siento así por un día haberte dejado ir. Te pido disculpas, te pido que me perdones.
Y si por casualidad leyeses esto, y si por casualidad te hubiese provocado algún sentimiento todavía, te confieso tan solo un saludo tuyo, que tan solo un primer paso tuyo sería necesario para que yo hiciese el resto, para que hiciese borrón y cuenta nueva, para que tú y yo volviesemos a empezar.
De todos modos, espero que no se te haya olvidado, que te quiero.
Pero me sigue faltando algo. Me sigue faltando ese algo que exponía mis problemas en tres, que daba tres puntos de vista, que me daba tres soluciones. No puedo evitar que cada fotografía antigua, incluso la que tengo en mi estantería mirándome continuamente, me sienten como una bofetada en plena cara. Es como si me dijesen "mira, es bonito ¿verdad? Pues tú ya no cabes". Busco culpables por todos lados y simplemente me doy cuenta de que la culpa es de todas las partes. Todas dejamos que el tiempo pasase, pensando que no podría con esto, inconscientes de que el tiempo puede con todo.
Ahora no me queda otra que ver como pasa el tiempo y esperar a que esta herida se cierre, aún sabiendo que las heridas si no se tratan no se curan, si no que se infectan.
Yo misma en mis momentos de máximo orgullo digo que lo he superado, que te he superado, que sé vivir sin ti. Pero en verdad nadie sabe que todos los días dedico un rato a pensar en cómo serían las cosas si no hubiésemos fallado tanto, si nos hubiesemos dado una última oportunidad, si aún existiesemos como parte de algo. Es entonces cuando las lágrimas empiezan a correr veloces por mi cara y acaban en el cristal que protege nuestra foto.
Dije "yo no estaré aquí cuando todo esto estalle" y en realidad habría dado lo que fuese por ser tu trinchera, por estar contigo una vez más.
Sé que te he perdido, y aún más que no leerás esto. Sé que esto acabó hace demasiado tiempo y que en realidad ya tendría que haberme acostumbrado. Sé que eres feliz y créeme que me alegro de que así sea. Pero sobretodo sé que aunque toda la gente que día a día intenta mantenerme a flote es magnifica, nadie, nadie ocupará el puesto que tú ocupaste. Nadie puede ser la otra cara de mi moneda.
Me siento idiota volviendo a romper a llorar una vez más. La gente dijo que era idiota por esperarte, yo me siento así por un día haberte dejado ir. Te pido disculpas, te pido que me perdones.
Y si por casualidad leyeses esto, y si por casualidad te hubiese provocado algún sentimiento todavía, te confieso tan solo un saludo tuyo, que tan solo un primer paso tuyo sería necesario para que yo hiciese el resto, para que hiciese borrón y cuenta nueva, para que tú y yo volviesemos a empezar.
De todos modos, espero que no se te haya olvidado, que te quiero.
lunes, 15 de octubre de 2012
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Este pequeño cuadro dentro de mi pequeño universo me proporcionó durante meses la escapatoria y la manera de expresarme que yo necesitaba. Me resultaba casi extraña la facilidad con la que cara a cara no sabía y una vez aquí era capaz de decir una por una todas las cosas que pasaban por mi mente. Me gustaba hacerlo y qué se yo, creí que se me daba bien.
Ahora me planto delante de él y me da miedo. Me da miedo lo enorme que me parece y el hecho de tener que llenarlo con lo que tengo en la cabeza. Tiemblo y no hago más que borrar lo ya escrito. Al final me acaba dando por llorar. Una interminable sucesión de lágrimas que no tienen sentido ni explicación. Siento que este pequeño espacio me pregunta qué me pasa y que, aunque durante todo este tiempo le habría respondido párrafos y párrafos sintiendo que casi salía solo, ahora no soy capaz de responder más allá de un "no sé".
Siempre me había sentido muy orgullosa de todo lo que escribía. Era mi gran obra y quería que algún día la leyese todo el mundo. A día de hoy todo lo que sale de mis manos acaba en la basura, o siendo borrado. Respiro varias veces para no hacer lo mismo con este puñado de lineas y pienso al mismo tiempo que no sé cómo terminar.
Casi me sale pedir disculpas. Perdón por haber podido hacer lo que se esperaba de mi. Perdón por no saber ya qué decir. Perdón por haber olvidado enlazar las palabras unas con otras. Perdón a quienes confiaron en mis palabras, perdón.
domingo, 14 de octubre de 2012
Sense tu jo no puc.
Si no estas aqui, si no estas amb mi
Jo no et puc mirar,
Jo no et put sentir.
Si no estas aqui, si no estas amb mi,
Jo no et puc tocar,
Jo no et puc besar.
viernes, 12 de octubre de 2012
#9
Dicen que la felicidad es una de esas cosas que encuentras cuando dejas de buscarla. Como esa camiseta que aparece en el fondo de tu armario cuando ya te has puesto otra. Como esa idea genial con los amigos que se os ocurre cuando ya estáis volviendo a casa.
Y creo que quien dice eso tiene toda la razón del mundo. Yo pasé semanas, meses corriendo detrás de la felicidad, intentando alcanzarla. Creo que llevo toda la vida en esa carrera. Hasta que lo vi tan por imposible que decidí dejar de correr y empezar a pensar que esto era lo que había, que no estaba de Dios que yo fuese feliz aún. Y justo en ese instante, en el momento en el que asumí eso, se cumplió la mirada un millón en el contador de nuestra historia. Uno, cero, cero, cero. Y las puntas de mis dedos tocaron esa efímera, abstracta, increíble y maravillosa sensación que es la felicidad.
De eso hace ya diez meses y tres días. ¿Creéis que en algún momento de todos esos he dejado de ser feliz? No. He estado asustada, he estado angustiada, he estado perdida, he estado bajo mínimos. Pero cuando me paraba a pensar que dentro de todos los problemas que simultáneamente se estaban produciendo en mi vida, siempre estabas tú. Me cogías, me arrancabas de todos esos problemas y me drenabas la felicidad en vena con una mirada, con una sonrisa y con un "todo irá bien".
Al principio diría que tocaba la felicidad con las puntas de los dedos, o con las palmas de las manos quizá. Ahora sé que la felicidad baña cada centímetro de mi cuerpo, de mi existencia. Y lo confieso, es únicamente culpa tuya. Sólo tú fabricas esta felicidad y supongo que es normal que cuando alguien es feliz quiera serlo para siempre ¿no? Pues eso, hagámonos felices toda la vida.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Take another chance.
Después de casi dos meses de tortura insoportable, de una soledad intermitente que me destrozaba desde que abría los ojos y me daba de bruces contra la realidad hasta que de agotamiento me dormía entre lágrimas, de una agonía que no me dejaba comer, ni dormir, ni soñar, ni reír, ni pensar, de una desesperación que casi me cuesta la salud mental o incluso la vida, de una desilusión constante hacia todo, pensé que aún quedaría mucho tiempo para volver a reconocerme en las fotos, en los espejos, y volver a ser quién fui. Si, sonará raro, pero aparte de a mi vida, a mi gente y a mi verano, me echaba de menos a mi misma. No me siento orgullosa de cómo he sido este tiempo, ni de muchas cosas que he hecho. Dejé de hacer todo lo que mínimamente me producía algo de felicidad porque creí no merecerla. No escribía. No dibujaba. No me lo pasaba bien en el instituto. Quizá una de las razones por las que creo que dejé de ser yo era porque pensé que esa "yo" solo traía problemas.
Había olvidado la sensación que te invade cuando ríes a carcajadas, cuando te emocionas por algo, cuando te ilusionas. Pensé que dejaría de sentirlo en una fecha concreta, pero cuando siete días atrás, tuve la oportunidad de recuperar mi vida, mi gente y bueno, un otoño, seguía sin sentirme yo misma. Como si las reglas del juego hubiesen cambiado radicalmente y nadie me las hubiese explicado y aunque creí que sólo con eso ya todo empezaría a funcionar, pero me equivoqué. Aún después de haber sonreído durante una tarde entera, de haber sido considerablemente feliz, llegar de nuevo al punto de partida hizo que la angustia fuera más grande que esa felicidad.
Durante los días siguientes entía que nada de lo que antes me ilusionaba merecía ya esa sensación. Sé que suena egoísta decirlo cuando, aunque no podía acceder a ello con la frecuencia que me gustaría, aún tenía grandes apoyos en mi vida que merecían que siguiese adelante, pero el problema era ese, que en la gran mayoría de horas no podía acceder a ellos y estar sola era lo que me llevaba a este estado. Sentía una ansiedad horrible en cuanto no tenía algo con lo que distraerme porque los peores pensamientos acudían a mi. Sentía un vacío inmenso dentro de mi. Sentía que era penosa, asquerosa, que no valía para nada y mucho menos para llevar mi propia vida. Sentía que nunca volvería a ser igual de viva, de risueña, de animada.
Me di a mi misma otra oportunidad ayer, pero cuando me desperté entre grises nubes e interminables gotas cayendo del cielo, sentí que era una señal. El mundo me decía "nunca saldrá bien". Si las gotas del cielo no era suficientes, yo las complementé con las de mis mejillas durante toda la mañana. Así rompí mi promesa de no volver a llorar, una vez más. Cuando tu problema es algo normal, puedes remediarlo, pero ¿qué hacer contra la lluvia? Nada, ese era el problema. Aún así, sin rendirme, tome una decisión acertada, creo que la primera en mucho tiempo. En casa de uno de los mayores apoyos nombrados antes, cuando por fin vimos salir el Sol entre las nubes, creo que ese vacío que tenía dentro se empezó a llenar. Reímos de emoción y dimos voz de alarma a los demás. Habíamos vencido a la lluvia. Dos horas más tarde era feliz. Si, feliz. Sin más. Tenía a mi vera cuatro de las personas más maravillosas que caminan sobre la tierra y no necesitaba más. Me reía. Sonreía. Intentaba quedarme con cada instante grabado en la memoria porque para mi todo eso era maravilloso. Mirar a mis lados y ver chicas que hace escasos meses no eran más que "unas amigas", que ahora son, sin duda alguna, Mis Hermanas, que habían desafiado a todo por mi, y mirar la palma de mi mano y ver pegada a ella la palma de esa persona que había aguantado todo lo que yo había aguantado sin saber la mitad de las veces qué pasaba, que aún con todo el daño que le había causado, aún me miraba con esa maravillosa mirada y esa perfecta sonrisa, hizo que dejase de sentirme sola. Ahí, en ese instante, volví a la vida. Gracias.
Sé que muchas otras personas también han estado ahí durante este tiempo, y también quiero quitarme el sombrero ante ellas. De muchas lo esperaba, por parte de otras ha sido una grata sorpresa. Hoy me siento más acogida gracias a todos ellos.
Ahora mismo miro al cielo, ya sin apenas nubes, y pienso en lo que está por venir. Sé que las cosas en este sitio no han dejado de ser horribles, pero lo que si ha cambiado es la manera con la que las miro.Sé que aún tengo un largo camino por delante para poder huír lejos de aquí, pero me siento capaz de sobrevivir a él.
Hoy vuelvo a ser principio.
Había olvidado la sensación que te invade cuando ríes a carcajadas, cuando te emocionas por algo, cuando te ilusionas. Pensé que dejaría de sentirlo en una fecha concreta, pero cuando siete días atrás, tuve la oportunidad de recuperar mi vida, mi gente y bueno, un otoño, seguía sin sentirme yo misma. Como si las reglas del juego hubiesen cambiado radicalmente y nadie me las hubiese explicado y aunque creí que sólo con eso ya todo empezaría a funcionar, pero me equivoqué. Aún después de haber sonreído durante una tarde entera, de haber sido considerablemente feliz, llegar de nuevo al punto de partida hizo que la angustia fuera más grande que esa felicidad.
Durante los días siguientes entía que nada de lo que antes me ilusionaba merecía ya esa sensación. Sé que suena egoísta decirlo cuando, aunque no podía acceder a ello con la frecuencia que me gustaría, aún tenía grandes apoyos en mi vida que merecían que siguiese adelante, pero el problema era ese, que en la gran mayoría de horas no podía acceder a ellos y estar sola era lo que me llevaba a este estado. Sentía una ansiedad horrible en cuanto no tenía algo con lo que distraerme porque los peores pensamientos acudían a mi. Sentía un vacío inmenso dentro de mi. Sentía que era penosa, asquerosa, que no valía para nada y mucho menos para llevar mi propia vida. Sentía que nunca volvería a ser igual de viva, de risueña, de animada.
Me di a mi misma otra oportunidad ayer, pero cuando me desperté entre grises nubes e interminables gotas cayendo del cielo, sentí que era una señal. El mundo me decía "nunca saldrá bien". Si las gotas del cielo no era suficientes, yo las complementé con las de mis mejillas durante toda la mañana. Así rompí mi promesa de no volver a llorar, una vez más. Cuando tu problema es algo normal, puedes remediarlo, pero ¿qué hacer contra la lluvia? Nada, ese era el problema. Aún así, sin rendirme, tome una decisión acertada, creo que la primera en mucho tiempo. En casa de uno de los mayores apoyos nombrados antes, cuando por fin vimos salir el Sol entre las nubes, creo que ese vacío que tenía dentro se empezó a llenar. Reímos de emoción y dimos voz de alarma a los demás. Habíamos vencido a la lluvia. Dos horas más tarde era feliz. Si, feliz. Sin más. Tenía a mi vera cuatro de las personas más maravillosas que caminan sobre la tierra y no necesitaba más. Me reía. Sonreía. Intentaba quedarme con cada instante grabado en la memoria porque para mi todo eso era maravilloso. Mirar a mis lados y ver chicas que hace escasos meses no eran más que "unas amigas", que ahora son, sin duda alguna, Mis Hermanas, que habían desafiado a todo por mi, y mirar la palma de mi mano y ver pegada a ella la palma de esa persona que había aguantado todo lo que yo había aguantado sin saber la mitad de las veces qué pasaba, que aún con todo el daño que le había causado, aún me miraba con esa maravillosa mirada y esa perfecta sonrisa, hizo que dejase de sentirme sola. Ahí, en ese instante, volví a la vida. Gracias.
Sé que muchas otras personas también han estado ahí durante este tiempo, y también quiero quitarme el sombrero ante ellas. De muchas lo esperaba, por parte de otras ha sido una grata sorpresa. Hoy me siento más acogida gracias a todos ellos.
Ahora mismo miro al cielo, ya sin apenas nubes, y pienso en lo que está por venir. Sé que las cosas en este sitio no han dejado de ser horribles, pero lo que si ha cambiado es la manera con la que las miro.Sé que aún tengo un largo camino por delante para poder huír lejos de aquí, pero me siento capaz de sobrevivir a él.
Hoy vuelvo a ser principio.
viernes, 27 de julio de 2012
Valió la pena arriesgar.
Entendedme, me dio miedo. Sé que no era la primera vez que lo hacía y sabía que era inevitable que sucediese, pero aún así, me sumió un vértigo tremendo cuando llegó la hora. Llevaba días dándole vueltas al asunto, intenté utilizar mi clásica tabla de pros y contras, pero entonces me di cuenta de que no podía, que entonces no valían las comparaciones, que era algo real y tenía, quería hacerlo. Pensé por un instante que el hecho de que no fuese la primera vez lo tornase menos sincero, menos importante, que significase menos a ojos del mundo, pero no podía cambiar el pasado, no podía omitir lo que ya había hecho así que me centré en la diferencia de las otras veces a esta. Me había resultado bastante fácil hacerlo las otras veces, en verdad no me había costado nada y quizá hasta yo le había quitado la importancia que tenía, pero esta vez era la primera en la que me lo pensaba, que quería tenerlo completamente claro antes de echar para delante, solamente para que si luego resultaba que no sentía lo que tenía que sentir, él no saliese mal parado.
Cuando lo tuve claro cogí el teléfono, esperé todos esos intensos pitidos que me conectaban con su teléfono y cuando ya lo tenía al otro lado de la linea cogí aire, mucho mucho aire, y se lo dije. Nunca me había sentido tan bien diciendo eso, nunca me había parecido que tenía tan buena repercusión en la persona a la que se lo decía, y sobretodo, nunca había tenido tan clara la idea de que era el momento de decirte, que te quiero.
Cuando lo tuve claro cogí el teléfono, esperé todos esos intensos pitidos que me conectaban con su teléfono y cuando ya lo tenía al otro lado de la linea cogí aire, mucho mucho aire, y se lo dije. Nunca me había sentido tan bien diciendo eso, nunca me había parecido que tenía tan buena repercusión en la persona a la que se lo decía, y sobretodo, nunca había tenido tan clara la idea de que era el momento de decirte, que te quiero.
martes, 24 de julio de 2012
Esto es ridículo.
Ridícula la manera de hacer como que todo va perfecto, como que todo es genial. Ridícula la manera de fingir que eres feliz, que no tienes problemas, que has triunfado. No. No has triunfado, tienes problemas, no eres feliz, a ver si nos dejamos tanta puta hipocresía atrás, tanta gilipollez y tanta falsa perfección para darnos cuenta de que no nos va de puta madre, que esto se ha ido a pique, que hay que acabar con ello si no quieres que ello acabe contigo. ¿Que va a ser duro? Claro que si, pero no tenemos otra. ¿Qué vamos a oír cosas que no queremos? Pues preparad los oídos porque hasta aquí ha llegado la mentira. ¿Qué los cambios van a ser desagradables? Pero son necesarios.
No busquemos culpables, no echemos mierda fuera, no removamos el pasado para que los malos parezcan más malos y los buenos menos buenos. Basta ya. Lo hecho hecho está, ahora queda tomar decisiones. Cada uno las suyas, y si, yo ya he tomado las mías.
¿"No quiero que se involucren"? una grandísima mierda.
No busquemos culpables, no echemos mierda fuera, no removamos el pasado para que los malos parezcan más malos y los buenos menos buenos. Basta ya. Lo hecho hecho está, ahora queda tomar decisiones. Cada uno las suyas, y si, yo ya he tomado las mías. ¿"No quiero que se involucren"? una grandísima mierda.
sábado, 30 de junio de 2012
Fireworks in love.
La Luna lo observa todo. Qué bonito queda su reflejo en tu sonrisa, parece casi mágico. Quizá la música no acompañe el momento pero en verdad ya no la oigo, sólo puedo concentrarme en esas pequeñas explosiones de color, en tu respiración y en inmensa felicidad que siento. Apoyada en el alfeizar de la terraza, contigo abrazándome por detrás y aquel espectáculo de luces sólo puedo condecorar esto como la máxima perfección. Me das la vuelta, me besas, y entonces me fijo que a tus ojos les queda aún mejor la Luna que a tu sonrisa, si es que eso es posible. Cada una de tus palabras parece dar vida a una pequeña mariposa, que vuelvan y alborotan mi estómago. Gracias por dejarme vivir esto, por elegirme a mi para dedicarme tus palabras, tus sonrisas. Y para terminar, aunque ya lo hice, quiero responder aquello que me preguntaste entre sonidos de feria y fuegos artificiales, ¿te acuerdas?, pues la respuesta es si, si quiero.
martes, 26 de junio de 2012
C.
Fama, suerte, diversión, dinero. Cada uno puede usar su vida para buscar lo que quiera. Pero cuando lo encuentres, cuando hayas conseguido tocar con la yema de los dedos eso que tú pensabas que era felicidad, sonreirás y te girarás buscando a alguien que lo haga contigo, que te dé la enhorabuena, que te de una palmadita en la espalda o un beso en la frente. Y ¿sabes? si cuando lo haces, no encuentras a nadie, si no tienes a nadie con quién compartir todo eso, no habrá servido para nada. Te darás cuenta de que ni ser famoso en todo el mundo, ni tener la mayor suerte en el juego valdrán nada si no tienes a alguien contigo.
lunes, 25 de junio de 2012
domingo, 24 de junio de 2012
Alma mia, hablemos, aún no es de día.
Vamos a quedarnos aquí, hablando en silencio como tú y yo sabemos, toda la noche. Sabes leerme en los ojos lo agradable de la noche, lo acogedor de las estrellas. Usa tus efímeros dados para activar la música, es incómodo escuchar el latido de mi propio corazón, imperfecto, caprichoso y lleno de pequeñas cicatrices que se abren cada vez que intenta bombear sangre.
Hacía mucho que no te veía, pequeña yo, muchos meses. ¿Sabes? Han pasado cosas. Cosas buenas, y otras no tanto. Siento haberte dejado abandonada tanto tiempo. Aún recuerdo cuando acariciabas mi pelo y me acunabas mientras yo lloraba y tú me decías que algún día llegaría Él, el de verdad. Tengo una buena noticia, ha llegado. Si, ese mismo. ¿ Sorprendente? Quizá, pero me hace feliz, tú misma me dijiste que era lo único que tenía que buscar en Él, eso y que me hiciese sentir especial, y lo hace ambas con creces. También me decías que todo ese cinismo, esa tensión y esas preocupaciones tendrían su final, y que después sería cuando supiese quién merece la pena, aunque eso supusiese tener bajas entre mis personas prioritarias. Ahí también tenías razón. Ha sucedido y aunque ahora mi lista es más resumida, digamos que es de mayor exclusividad, y he aprendido a no escribir el nombre de cualquiera, a tenerla en mayor estima. También ha pasado algo que ni tú ni yo esperábamos. He encontrado una pequeña familia de gente con la que no comparto los apellidos ni la sangre, pero por la que me dejaría la vida y el aliento si fuese necesario. Son increíbles, si, me han ayudado mucho. Para acabar me dijiste que nunca, jamás, dejase de escribir todo lo que pensaba. Aquí lo tienes, bienvenida a mi pequeño universo, espero que te sientas orgullosa de él.
Hasta dentro de otros meses, alma, conciencia, fondo."
sábado, 23 de junio de 2012
No me faltes mi vida, no puedo perderte.
No me pidas que te explique por qué es así, no creo que fuese capaz de conseguir que te hicieses una idea, tan solo aproximada, de todo lo que me pasa cuando te veo aparecer.
Un escuadrón de mariposas choca estrepitósamente en mi estómago, mi ritmo cardíaco se revoluciona completamente y una sonrisa se dibuja en mi cara hasta hacer que me duelan las mejillas.
Sé que meto la pata con frecuencia y que, madre mía, a veces lo hago de lo lindo, y por eso no te puedo obligar a quedarte conmigo. Pero si lo hicieses, si decidieses aguantar todo esto y seguir para delante, en serio te lo compensaría intentando que cada uno de los días de tu vida fueses feliz, que todo fuese más sencillo. Te regalaría mi corazón, entero y absoluto, te dedicaría cada una de mis sonrisas y todos mis movimientos se traducirían en caricias por tu espalda. Me quedaría contigo, tan solo de la mano, cuando tuvieses miedo, y te diría eso de "vamos, tú puedes, yo sé que puedes", y también estaría a tu lado en los días más felices para sonreír por tus sonrisas.
Todo, absolutamente todo lo haría con tal de que perdonases mis errores y me prometieses que estarías conmigo el resto de mi vida.
Un escuadrón de mariposas choca estrepitósamente en mi estómago, mi ritmo cardíaco se revoluciona completamente y una sonrisa se dibuja en mi cara hasta hacer que me duelan las mejillas.
Sé que meto la pata con frecuencia y que, madre mía, a veces lo hago de lo lindo, y por eso no te puedo obligar a quedarte conmigo. Pero si lo hicieses, si decidieses aguantar todo esto y seguir para delante, en serio te lo compensaría intentando que cada uno de los días de tu vida fueses feliz, que todo fuese más sencillo. Te regalaría mi corazón, entero y absoluto, te dedicaría cada una de mis sonrisas y todos mis movimientos se traducirían en caricias por tu espalda. Me quedaría contigo, tan solo de la mano, cuando tuvieses miedo, y te diría eso de "vamos, tú puedes, yo sé que puedes", y también estaría a tu lado en los días más felices para sonreír por tus sonrisas. Todo, absolutamente todo lo haría con tal de que perdonases mis errores y me prometieses que estarías conmigo el resto de mi vida.
miércoles, 20 de junio de 2012
Summer, allá vamos.
Parece mentira lo abandonado que tengo este pequeño universo últimamente. Inspiración mode off, parece ser.
Pero hoy empieza lo bueno, hoy las cosas se van a empezar a tornar interesantes. Poder levantarte de la cama, desperezarte y respirar, sin tareas, sin quehaceres, sin agobios, sabiendo que hagas lo que hagas, lo harás porque quieres. Parece que el Sol brilla más, que el aire huele mejor ¿verdad?
Pero un verano no es perfecto por levantarse tarde, ni porque haga calor, ni siquiera por no tener que ir al instituto. No. Un verano es perfecto e inolvidable porque todos los planes, todos las ganas de fiesta, todas las tardes y las noches las pasas con la mejor gente, sin restricciones, sin horarios. Es nuestro momento, sólo para nosotros. Nos lo hemos ganado. Y ¿sabéis? de los errores se aprende, y yo estoy en ello. Esta vez será distinto, esta vez será mejor. Es la hora de recuperar el tiempo perdido.
Pero hoy empieza lo bueno, hoy las cosas se van a empezar a tornar interesantes. Poder levantarte de la cama, desperezarte y respirar, sin tareas, sin quehaceres, sin agobios, sabiendo que hagas lo que hagas, lo harás porque quieres. Parece que el Sol brilla más, que el aire huele mejor ¿verdad?
Pero un verano no es perfecto por levantarse tarde, ni porque haga calor, ni siquiera por no tener que ir al instituto. No. Un verano es perfecto e inolvidable porque todos los planes, todos las ganas de fiesta, todas las tardes y las noches las pasas con la mejor gente, sin restricciones, sin horarios. Es nuestro momento, sólo para nosotros. Nos lo hemos ganado. Y ¿sabéis? de los errores se aprende, y yo estoy en ello. Esta vez será distinto, esta vez será mejor. Es la hora de recuperar el tiempo perdido.
jueves, 24 de mayo de 2012
SiemprecuartoB.
Quizá hace meses no se me habría ocurrido dedicar una pequeña porción de este pequeño universo a todas esas personas, a las que creí que nunca serían para mi más que la gente que está a mi alrededor algunas horas a la semana, pero dicen que cuando algo se acaba es cuando empiezas a darle la importancia que se merece. Es cierto que en su gran mayoría, según salgamos de aquí entraremos en otro sitio, juntos, pero sé que no será lo mismo. Nos faltarán algunos, otros habrá que no conozcamos, y ya no será este cuarto de la E.S.O. Por eso quería dedicar unas lineas para haceros saber que espero que para vosotros este curso haya sido tan importante como para mi.
Ha sido un año complicado, muy complicado de echo. Si algo no nos han sobrado han sido peleas, entre nosotros, con los de arriba, con las normas, con todo. Ha habido días en los que no nos hemos aguantado, que nos hemos cansado de tenernos alrededor, días en los que no hemos podido más unos con otros. Pero también hemos vivido momentos muy bonitos, muy divertidos y sobretodo inolvidables. Ya sabéis, gajes de la convivencia.
Nos ha costado llegar a donde estamos, pero también puedo decir que me siento muy, muy orgullosa de haber vivido esto con vosotros. Con cualquier otra clase, en cualquier otro sitio, no habría sido tan especial.
En verdad era inevitable que nos acabásemos por coger cariño, ¿no? Son muchas horas juntos, muchos recuerdos a la espalda, muchas alegrías y muchos disgustos; y aunque sé que suena demasiado cursi, tengo que admitir que todos, a vuestra manera, habéis hecho que este curso haya sido un curso inolvidable.
Gracias por ser como sois, y por todo.
Ha sido un año complicado, muy complicado de echo. Si algo no nos han sobrado han sido peleas, entre nosotros, con los de arriba, con las normas, con todo. Ha habido días en los que no nos hemos aguantado, que nos hemos cansado de tenernos alrededor, días en los que no hemos podido más unos con otros. Pero también hemos vivido momentos muy bonitos, muy divertidos y sobretodo inolvidables. Ya sabéis, gajes de la convivencia.
Nos ha costado llegar a donde estamos, pero también puedo decir que me siento muy, muy orgullosa de haber vivido esto con vosotros. Con cualquier otra clase, en cualquier otro sitio, no habría sido tan especial.
En verdad era inevitable que nos acabásemos por coger cariño, ¿no? Son muchas horas juntos, muchos recuerdos a la espalda, muchas alegrías y muchos disgustos; y aunque sé que suena demasiado cursi, tengo que admitir que todos, a vuestra manera, habéis hecho que este curso haya sido un curso inolvidable.
Gracias por ser como sois, y por todo.
He smile, everything's ok.
Cuando las cosas se ponen feas, cuando el mundo se empeña en hacer que la cuesta sea más vertical, cuando parece que todo sale a izquierdas y no doy pie con bola; allí aparece él, con su sonrisa y su manía de hacer que todo, absolutamente todo, se quede fuera.
Aún vivo cautivada, incapaz de saber a ciencia cierta cómo lo consigue. Cómo hace que el mundo sea perfecto, así, solo con soltar una de esas medias sonrisas burlonas. De unos ojos apagados has sacado más brillo que el de las estrellas, de un cajón sellado lleno de sueños has creado un mundo sólo para ti, para mi. Has cargado con mis problemas y aún así nunca has puesto una pega. Gracias por no dejar que deje de luchar. Has escuchado todas mis historias, mis recuerdos y mis sueños con la misma atención que un niño pequeño escucha una historia de aventuras. Gracias por concederme la oportunidad de compartir contigo mi vida. Has confiado en mi para contarme lo que nadie más sabe, para ser transparente conmigo. Gracias por dejarme ser parte de ti vida.
En definitiva, has hecho de un tú, y un yo, el nosotros más perfecto que nunca había imaginado.
viernes, 11 de mayo de 2012
Clock, clock
El grifo de la cocina gotea. Clock, clock, un interminable sonido que apenas se oye a menos que el silencio reine por completo en toda la casa. Cada gota parece la misma y en realidad no tiene anda que ver. Te das cuenta de la cantidad de agua que está desperdiciándose y sientes una frenética necesidad de coger un gran cubo y aprovecharla, pero en realidad no te mueves, y sigues contemplando el repetitivo proceso.Entonces te das cuenta de que cada gota de agua que se va ya no va a volver, como cada minuto de tu vida que vives. Que en ambos casos parecen insignificantes, inservibles, pero que si juntas muchos ya es algo más importante. Piensas que, al igual que las gotas que caen del grifo, estás desperdiciando la gran mayoría de los minutos de tu vida, que de las mil cuatrocientas cuarenta gotitas que tienes cada día, apenas aprovechas una cuarta parte, y que pronto tu agua se volverá rutinaria, tendrás que usarlas en lo que el mundo te diga y ya no será tu goteo, si no un goteo más en el mundo.
Vuelves a sentir esa frenética sensación, esta vez por salir de ahí, por dejar de oír el sonido del agua caer al fondo de la pila, que ahora parece que se podría oír aunque estuvieses a varios kilómetros. Sales a la calle y te das cuenta de que hace calor, de que el invierno ha quedado atrás, y miras el reloj durante un minuto completo. Se te hace más largo de lo que pensabas y te das cuenta del increíble valor que tiene, así que tomas una decisión: harás de cada minuto, un minuto único y especial, para que, llegado el momento, puedas decir que todas tus gotas han servido para llenar una piscina de recuerdos y felicidad.
miércoles, 9 de mayo de 2012
#Love.
Oí por ahí que siempre hay algo de razón en la locura, y algo de locura en el amor, que si el amor no es loco no es amor, y que amar locamente es amar aceptando los defectos tal y como son. Se han dicho muchísimas cosas sobre el amor y en la mayoría de los casos lo tenemos idealizado. Amor es recorrerte la distancia de casa de tu amiga a la tuya en dos minutos solo porque has recibido un "te necesito", amor es escucharla durante horas sin que se te haga pesado y alegrarte de sus alegrías como si fuesen tuyas. Amor es levantarte una hora antes para hacerle el desayuno a tu madre y llevarselo a la cama aunque no sea el primer domingo de Mayo, contarle tus cosas porque sabes que le hace ilusión y acompañarla a esos sitios que le gustan y te aburren. Amor es amenazar a alguien tan solo porque ha hecho llorar a alguno de tus hermanos, porque les ha hecho pasar un mal rato aunque sea culpa de tu hermano. Amor es respirar frenéticamente y que tu pulso cardíaco se dispare cuando aún quedan dos horas para que venga a verte, no querer soltarle la mano cuando está contigo y que sientas que algo se separa de ti cuando se va.
Han hablado mucho sobre amor durante la historia, pero para mi, eso es amor.
domingo, 29 de abril de 2012
"Sabes que te gusta de verdad cuando todas las canciones te recuerdan a él"
Cuando una vieja amiga me dijo esa frase, yo le respondí que no exagerase, que no todas las canciones te pueden recordar a esa persona cuando cada una habla de una situación distinta. Hay millones de canciones distintas y solo una situación a la que ponerle letra y acordes, de seguro que alguna no te recordará a esa persona que te quita la respiración.
Han pasado unos cuatro años desde entonces, cuatro años en los que nunca he olvidado esa frase, pero cuatro años en los que sólo he fortalecido mi teoría sobre ella. Siempre he estado muy unida a la música y la he usado para explicarme a mi misma lo que me pasaba cuando era incapaz, pero tan solo tenía una o dos canciones que me recordasen a cada momento o a cada persona.
Pero ¿Sabéis? Antes de ayer estuve en un concierto en el que se tocaron canciones sobre temas totalmente contrarios, canciones completamente distintas, de autores y géneros diferentes. Aunque cada melodía era única, era incapaz de no asociar cada una de las palabras de cada una de las letras de cada una de las canciones a Él.
Si, suena algo obsesivo pero cuando una canción transmitía una declaración de amor, sabía lo que el autor quería decir, cuando transmitía nostalgia o añoranza me recordaba lo vacía que me siento cuando él no anda cerca de mi, y cuando la canción trataba de decir "adiós" pedía mil veces que nunca jamás él me dijese algo así a mi.
Es cierto, suena excesivo asociar la mayoría de las cosas a una sola persona, pero sale sola una sonrisa tonta cuando alguien dice la palabra "princesa", cuando dicen que bailar pegados es bailar, o cuando encuentro esas flores que la gente sopla para pedir deseos.
Han pasado unos cuatro años desde entonces, cuatro años en los que nunca he olvidado esa frase, pero cuatro años en los que sólo he fortalecido mi teoría sobre ella. Siempre he estado muy unida a la música y la he usado para explicarme a mi misma lo que me pasaba cuando era incapaz, pero tan solo tenía una o dos canciones que me recordasen a cada momento o a cada persona.
Pero ¿Sabéis? Antes de ayer estuve en un concierto en el que se tocaron canciones sobre temas totalmente contrarios, canciones completamente distintas, de autores y géneros diferentes. Aunque cada melodía era única, era incapaz de no asociar cada una de las palabras de cada una de las letras de cada una de las canciones a Él.
Si, suena algo obsesivo pero cuando una canción transmitía una declaración de amor, sabía lo que el autor quería decir, cuando transmitía nostalgia o añoranza me recordaba lo vacía que me siento cuando él no anda cerca de mi, y cuando la canción trataba de decir "adiós" pedía mil veces que nunca jamás él me dijese algo así a mi.
Es cierto, suena excesivo asociar la mayoría de las cosas a una sola persona, pero sale sola una sonrisa tonta cuando alguien dice la palabra "princesa", cuando dicen que bailar pegados es bailar, o cuando encuentro esas flores que la gente sopla para pedir deseos.
lunes, 16 de abril de 2012
milugarenelmundo.
Ese lugar en el mundo en el que me siento segura, capaz de todo.
Allí sé que soy capaz de sacarle los dientes al mundo, sin miedo a que se de la vuelta y me muerda.Allí sé que no serán efectivas en mi las malas palabras de las malas gentes. Allí sé que ni frío ni calor, ni el viento más fuerte podrá llegar a mis huesos. Allí sé que podré ser yo, asumir que tengo miedo, que dudo, sin que nada ni nadie pueda usarlo contra mi.
Ese es Mi lugar en el mundo, ese pequeño espacio que Él deja entre sus brazos para abrazarme, para enlazar sus manos al rededor de mi cintura, y no lo cambiaría por nada. Sé lo que es abrir los ojos y verme allí y creedme que no hay felicidad comparable con esa. Ahora ya sé que el mundo se puede poner gris oscuro, incluso negro, que puede caer granizo del tamaño de pelotas de tenis, que la gente podrá decir lo que quiera; que estando yo allí, entre sus brazos, absolutamente todo me va a dar igual.
Solo puedo pedir que nunca me hagan salir de ahí, que me dejen acogerme allí cada vez que lo necesite, que nunca, jamás tenga que aprender a vivir lejos de sus brazos.
Allí sé que soy capaz de sacarle los dientes al mundo, sin miedo a que se de la vuelta y me muerda.Allí sé que no serán efectivas en mi las malas palabras de las malas gentes. Allí sé que ni frío ni calor, ni el viento más fuerte podrá llegar a mis huesos. Allí sé que podré ser yo, asumir que tengo miedo, que dudo, sin que nada ni nadie pueda usarlo contra mi.
Ese es Mi lugar en el mundo, ese pequeño espacio que Él deja entre sus brazos para abrazarme, para enlazar sus manos al rededor de mi cintura, y no lo cambiaría por nada. Sé lo que es abrir los ojos y verme allí y creedme que no hay felicidad comparable con esa. Ahora ya sé que el mundo se puede poner gris oscuro, incluso negro, que puede caer granizo del tamaño de pelotas de tenis, que la gente podrá decir lo que quiera; que estando yo allí, entre sus brazos, absolutamente todo me va a dar igual.
Solo puedo pedir que nunca me hagan salir de ahí, que me dejen acogerme allí cada vez que lo necesite, que nunca, jamás tenga que aprender a vivir lejos de sus brazos.
miércoles, 28 de marzo de 2012
:)
A veces la gente piensa que me llevo tantos chascos porque me ilusiono en demasía. Dicen que me lo tomo todo como algo maravilloso, algo increíble, algo nunca visto, y que tiendo a pensar que todo el mundo es bueno hasta que se demuestre lo contrario.
¿Y qué? Si el mundo no tiene los colores suficientes, tendré que pintárselos yo. Si caminar tiene demasiada poca gracia, lo haré intentando no salirme del borde de la acera. Si las flores se esconden por las noches, yo diré que están durmiendo, cogiendo fuerzas para ser aún más bonitas el día siguiente. Si una canción es muy triste y habla de algo malo, le cambiaré la letra y ya verás qué bien queda. Si la gente quiere vivir amargada, pensado que todo es una mierda, me taparé los oídos a sus quejas y saldré diciendo que todo acabará por mejorar. Porque ¿sabéis? La vida no va a ser más justa porque nos quejemos más, no vamos a ser más felices porque el resto sea más infeliz, ni vamos a sentirnos mejor porque a los demás no les vaya bien. Miradme, más bien parece que todo sea perfecto en mi vida porque pocas veces me despinto la sonrisa, pero nada más lejos de la verdad. Las cosas tampoco son fáciles para mi, pero alguien en su día me dijo que prefería vivir cada momento como si fuera el último, a saber el momento exacto de su muerte. Es cierto, prefiero vivir cada día como si fuese el último, alegrarme de que el Sol esté de nuevo allí arriba, de que haga calor o un frío de narices, de que un pequeño jazmín haya sobrevivido a la helada, o que suene en la radio mi canción favorita, mirar a mis amigos y pensar que soy un poco cada uno de ellos, y que ellos son un poco yo. Si esperamos La Gran Felicidad, ese hecho que nos hará felices de por vida, nos perderemos muchísimos pequeños instantes que nos harán ser un poco más felices hasta entonces. Por todo eso, llamadme ilusa, confiada, infantil por pensar que la vida puede ser maravillosa, pero ¿qué más da? Siempre se pierde menos tiempo siendo feliz, que no siéndolo.
¿Y qué? Si el mundo no tiene los colores suficientes, tendré que pintárselos yo. Si caminar tiene demasiada poca gracia, lo haré intentando no salirme del borde de la acera. Si las flores se esconden por las noches, yo diré que están durmiendo, cogiendo fuerzas para ser aún más bonitas el día siguiente. Si una canción es muy triste y habla de algo malo, le cambiaré la letra y ya verás qué bien queda. Si la gente quiere vivir amargada, pensado que todo es una mierda, me taparé los oídos a sus quejas y saldré diciendo que todo acabará por mejorar. Porque ¿sabéis? La vida no va a ser más justa porque nos quejemos más, no vamos a ser más felices porque el resto sea más infeliz, ni vamos a sentirnos mejor porque a los demás no les vaya bien. Miradme, más bien parece que todo sea perfecto en mi vida porque pocas veces me despinto la sonrisa, pero nada más lejos de la verdad. Las cosas tampoco son fáciles para mi, pero alguien en su día me dijo que prefería vivir cada momento como si fuera el último, a saber el momento exacto de su muerte. Es cierto, prefiero vivir cada día como si fuese el último, alegrarme de que el Sol esté de nuevo allí arriba, de que haga calor o un frío de narices, de que un pequeño jazmín haya sobrevivido a la helada, o que suene en la radio mi canción favorita, mirar a mis amigos y pensar que soy un poco cada uno de ellos, y que ellos son un poco yo. Si esperamos La Gran Felicidad, ese hecho que nos hará felices de por vida, nos perderemos muchísimos pequeños instantes que nos harán ser un poco más felices hasta entonces. Por todo eso, llamadme ilusa, confiada, infantil por pensar que la vida puede ser maravillosa, pero ¿qué más da? Siempre se pierde menos tiempo siendo feliz, que no siéndolo.
martes, 20 de marzo de 2012
#09.
No quiero saber nada que no salga de tus labios, ni ir a ningún sitio fuera de tus brazos, ni quiero sentir nada que no sean tus caricias. Será que me he hecho a la idea de que vas a estar ahí siempre, de que voy a contar con tu "todo saldrá bien" cada vez que las cosas se tuerzan, que podré acurrucarme en tu pecho cuando me sienta perdida, que me acariciarás y me dirás que me quieres.
Nadie me avisó de que esto pasaría, de que un día te colarías en mi cabeza y de que poco a poco te harías con el control de cada uno de los segundos de mi día, de cada uno de mis pensamientos, y de cada una de mis sonrisas.
Aún así, me alegro de que me pillase de sorpresa, de que esto sucediese así como está sucediendo. Porque desde que estás a mi lado, podría quedarme ciega sin lamentarlo ni un momento, podría dejar de ver mientras sepa que no me vas a soltar de la mano, porque sé y estoy segura de que me caeré menos veces si me guías tú que si lo hacen mis ojos, que me llevarás siempre por el mejor camino, y que verás venir los problemas antes que yo.
Pero si hay una sola razón por la que querría seguir viendo el mundo es para poder seguir viendo tu carita de sueño por las mañanas, la forma que tienes de caminar, como si nada ni nadie pudiese contigo, la manera que tienen tus ojos verdes de mirarme, y la sonrisa que siempre tienes para mi.
¿Qué le voy a hacer? Ya no sé ser sin ti, ya no quiero ser sin ti, ahora mi historia es contigo.
Nadie me avisó de que esto pasaría, de que un día te colarías en mi cabeza y de que poco a poco te harías con el control de cada uno de los segundos de mi día, de cada uno de mis pensamientos, y de cada una de mis sonrisas.
Aún así, me alegro de que me pillase de sorpresa, de que esto sucediese así como está sucediendo. Porque desde que estás a mi lado, podría quedarme ciega sin lamentarlo ni un momento, podría dejar de ver mientras sepa que no me vas a soltar de la mano, porque sé y estoy segura de que me caeré menos veces si me guías tú que si lo hacen mis ojos, que me llevarás siempre por el mejor camino, y que verás venir los problemas antes que yo.
Pero si hay una sola razón por la que querría seguir viendo el mundo es para poder seguir viendo tu carita de sueño por las mañanas, la forma que tienes de caminar, como si nada ni nadie pudiese contigo, la manera que tienen tus ojos verdes de mirarme, y la sonrisa que siempre tienes para mi.
¿Qué le voy a hacer? Ya no sé ser sin ti, ya no quiero ser sin ti, ahora mi historia es contigo.
lunes, 12 de marzo de 2012
Si quieres que tus sueños se hagan realidad, despierta.
No te quedes ahí, lamentándote de lo complicado que es todo, de lo mal que te va y de lo injusta que es la vida porque ¿Sabes? eso no te va ayudar a cumplir tus expectativas, tus sueños.
Si quieres algo, lucha, pelea con uñas y dientes, dalo absolutamente todo, apuesta a todo o nada; lo que quieras, pero nunca te des por vencido porque siempre es mejor perder habiendo luchado que perder por no haber tenido coraje de intentarlo.
Yo, soñadora como la que más, sé que eso conlleva un riesgo, una posibilidad mayor o menor de salir mal parada, de que te hagan daño, de que el mundo sepa que eres débil, que "cuando nos abrimos a la intimidad, al amor, al encuentro, nos exponemos también a sufrir y a sentir dolor.". Sé que es más fácil ser lo que esperan que seas, dejarte llevar por lo que el mundo tiene pensado para ti, pero esa sensación de subirte a lo más alto y decir que estás cumpliendo tu sueño, que estás siendo quién TÚ quieres, de que tienes contigo aquellos a los que amas, créeme que compensa a todos los momentos de temor y desconcierto.
Si quieres algo, lucha, pelea con uñas y dientes, dalo absolutamente todo, apuesta a todo o nada; lo que quieras, pero nunca te des por vencido porque siempre es mejor perder habiendo luchado que perder por no haber tenido coraje de intentarlo.
Yo, soñadora como la que más, sé que eso conlleva un riesgo, una posibilidad mayor o menor de salir mal parada, de que te hagan daño, de que el mundo sepa que eres débil, que "cuando nos abrimos a la intimidad, al amor, al encuentro, nos exponemos también a sufrir y a sentir dolor.". Sé que es más fácil ser lo que esperan que seas, dejarte llevar por lo que el mundo tiene pensado para ti, pero esa sensación de subirte a lo más alto y decir que estás cumpliendo tu sueño, que estás siendo quién TÚ quieres, de que tienes contigo aquellos a los que amas, créeme que compensa a todos los momentos de temor y desconcierto.
martes, 6 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Hoy sale el Sol, hoy nos toca brillar.
¡Hey! Mira.
Parece mentira pero es real. Parece que las cosas empiezan a ir a mejor. ¿Raro, verdad? Y es que hace tanto tiempo que no salía el Sol por aquí, que casi ni nos acordábamos de lo agradable que es su calor. Pero bueno, ya iba siendo hora ¿no? Al final será cierto no hay guerra que cien años dure.
Ahora toca hacer recuento de los daños. Han sido cuantiosos y algunos realmente importantes pero piensa que siempre podría haber sido peor. Echaremos de menos aquello que ya no está, no lo dudes. Nos acordaremos cada día de todo lo que ya no volverá, pero nunca más nos dejaremos llevar por el pasado.
El tiempo pasa, y no espera a los melancólicos, a aquellos que viven adheridos al recuerdo, no podemos dejar que se nos escape. Quizá no queríamos, pero la vida nos ha marcado un punto y aparte.
Ahora tenemos un nuevo párrafo que escribir. Míralo por el lado positivo: tenemos una nueva oportunidad para hacer algo increíble, para ser felices.
Eso no significa que nunca más lo pasemos mal, que nunca más viviremos momentos duros. Pero ¿Qué más da? Ahora estamos más preparados, somos más capaces, más fuertes.
Parece mentira pero es real. Parece que las cosas empiezan a ir a mejor. ¿Raro, verdad? Y es que hace tanto tiempo que no salía el Sol por aquí, que casi ni nos acordábamos de lo agradable que es su calor. Pero bueno, ya iba siendo hora ¿no? Al final será cierto no hay guerra que cien años dure.
Ahora toca hacer recuento de los daños. Han sido cuantiosos y algunos realmente importantes pero piensa que siempre podría haber sido peor. Echaremos de menos aquello que ya no está, no lo dudes. Nos acordaremos cada día de todo lo que ya no volverá, pero nunca más nos dejaremos llevar por el pasado.
El tiempo pasa, y no espera a los melancólicos, a aquellos que viven adheridos al recuerdo, no podemos dejar que se nos escape. Quizá no queríamos, pero la vida nos ha marcado un punto y aparte.
Ahora tenemos un nuevo párrafo que escribir. Míralo por el lado positivo: tenemos una nueva oportunidad para hacer algo increíble, para ser felices.
Eso no significa que nunca más lo pasemos mal, que nunca más viviremos momentos duros. Pero ¿Qué más da? Ahora estamos más preparados, somos más capaces, más fuertes.
martes, 28 de febrero de 2012
No estamos creyendo y todo parece corrupto.
Por eso canto, canto, canto
para que la gente sepa que no me están engañando.
Si quieres sigue tú al rebaño, con eso no me apaño.
Ya me contarás en unos años cuando comiencen los daños..
lunes, 27 de febrero de 2012
#
Una, dos, y tres. Comenzamos:
Coge aire. No, aún no lo sueltes. Espera hasta el último instante. Tú puedes. Lo hemos estado ensayando pero, ¡oh, Dios! nunca pensaste que sería tan complicado. La teoría no es la práctica y la práctica es muy chunga ¿verdad?. No podemos evitarlo, esto es lo que hay. Vivir es vivir y tú decidiste hacerlo. ¿Qué? Si, vale, es cierto, tú no elegiste vivir, pero es lo que toca. Estaba en el contrato que no fuese fácil. Te toca cerrar los puños, los ojos, morderte la lengua y saltar a un vacío solo porque te han dicho que es lo que toca, lo que tienes que hacer, el siguiente escalón para aprender. La vida es dura ¿eh?
Vale, expira. Te sientes mejor ¿cierto? No, no te relajes, esto no ha acaba aquí. Lo has conseguido, pero te ha costado demasiado. Tienes que repetirlo. Hacerlo una y otra vez. Hasta que te salga solo. Lo siento, es ley de vida, todos pasamos alguna vez por el aro. Tú no eres distinta. Estás igual de metida en la mierda de aprender como hemos estado todos, así que vamos, repítelo. No, no llores, no te quejes, no te enfurruñes. Una, dos, y tres. Espera, un consejo antes. Sé que esto es complicado, y aunque normalmente parezca que si, no lo hago por joder. Lo único que te pido es que nunca, jamás lo dejes de intentar, sigue siempre tus sueños. Si el mundo te grita, tú le gruñes, y si te da la espalda, coges otro camino. Dicen que si no lo haces tú, nadie lo hará por ti. Es tu vida, tu momento, tu oportunidad. Tú puedes, sé que puedes. No estás sola.
Inspira.
Coge aire. No, aún no lo sueltes. Espera hasta el último instante. Tú puedes. Lo hemos estado ensayando pero, ¡oh, Dios! nunca pensaste que sería tan complicado. La teoría no es la práctica y la práctica es muy chunga ¿verdad?. No podemos evitarlo, esto es lo que hay. Vivir es vivir y tú decidiste hacerlo. ¿Qué? Si, vale, es cierto, tú no elegiste vivir, pero es lo que toca. Estaba en el contrato que no fuese fácil. Te toca cerrar los puños, los ojos, morderte la lengua y saltar a un vacío solo porque te han dicho que es lo que toca, lo que tienes que hacer, el siguiente escalón para aprender. La vida es dura ¿eh?
Vale, expira. Te sientes mejor ¿cierto? No, no te relajes, esto no ha acaba aquí. Lo has conseguido, pero te ha costado demasiado. Tienes que repetirlo. Hacerlo una y otra vez. Hasta que te salga solo. Lo siento, es ley de vida, todos pasamos alguna vez por el aro. Tú no eres distinta. Estás igual de metida en la mierda de aprender como hemos estado todos, así que vamos, repítelo. No, no llores, no te quejes, no te enfurruñes. Una, dos, y tres. Espera, un consejo antes. Sé que esto es complicado, y aunque normalmente parezca que si, no lo hago por joder. Lo único que te pido es que nunca, jamás lo dejes de intentar, sigue siempre tus sueños. Si el mundo te grita, tú le gruñes, y si te da la espalda, coges otro camino. Dicen que si no lo haces tú, nadie lo hará por ti. Es tu vida, tu momento, tu oportunidad. Tú puedes, sé que puedes. No estás sola.
Inspira.
Breathing. Smiling. Living.
Dicen que después de cada tormenta, llega la calma. Creo que es el momento. Llevamos demasiado tiempo como barquitos de papel metidos en medio de una jodida tempestad, agitados, mareados, empapados, confundidos. Hoy digo basta.
Hoy sólo quiero volver a aquella sensación de tumbarme en la toalla, con las olas sonando de fondo y ver a los pájaros pasar. Hoy quiero pararme a pensar en el futuro, en el pasado o en el presente, pero sin sentir esta angustia, este vacío, este dolor constante en el pecho. Sentir que todo, absolutamente todo, está bien, y si no lo está, da igual.
No tengo ya más ganas de guerras absurdas, de peleas por todo, de tensiones, de cinismo. No. No me quedan fuerzas para seguir viendo como todo es destrucción, como todos los pasos se critican. Hoy voy a ser yo, hoy voy a volver a jugar mis cartas, indiferentemente de lo que le parezca al mundo, como nunca tuve que dejar de hacer. Hoy voy a seguir adelante, con quien quiera venirse, voy a dejar atrás todo lo que ha sucedido hasta ahora.¿Qué más da si las cosas no acaban de ir bien? El tiempo siempre hace que lo que duele, duela menos.
domingo, 26 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Need Summer.
El viento fresco acariciándote el pelo. El potente Sol tostándote la piel. La arena de la playa enterrando tus pies al caminar. El olor a Sal, a crema, a granizado, te abre el apetito. Los interminables paseos de una punta a otra de la costa. El suave tacto de la tela del bikini. La música a todas horas puesta, a todo volumen. Pero sobre todo, la sensación de libertad, de hacer lo que quieras, de estar vivo.
Dicen que el verano es la época favorita de todo adolescente. Yo no sé si voy a ser más feliz en verano que en invierno, si las cosas habrán cambiado dentro de ciento veinte días. ¿Qué más da? Pase lo que pase, siempre podemos vivir este verano como si sólo pudiese resultar inolvidable.
Dicen que el verano es la época favorita de todo adolescente. Yo no sé si voy a ser más feliz en verano que en invierno, si las cosas habrán cambiado dentro de ciento veinte días. ¿Qué más da? Pase lo que pase, siempre podemos vivir este verano como si sólo pudiese resultar inolvidable.
lunes, 20 de febrero de 2012
Amor a palo seco.
No necesito nada más.
Tan solo levantarme sabiendo que puedo contar contigo, que estás a mi lado, que me quieres, y mis días están completos. Saber que si tengo miedo, podré acurrucarme entre tus brazos y escuchar como me dices al oído que todo saldrá bien me da la fuerza necesaria para enfrentarme a todo. Que si las lágrimas inundan mis pupilas estarás tú para acariciarme las mejillas y recordarme que siempre te voy a tener a ti es lo único que necesito para poder seguir.
No lo fui buscando y mira, al final lo he encontrado. He encontrado la razón por la que levantarse cada mañana no cuesta, por la que no me perdería un Lunes a las siete y media de la mañana por nada del mundo y es que, lo admito, si pudiese tumbarme contigo en la cama, en el sofá, sólo tumbarnos, juntos y abrazados, me daría igual no saber si es Lunes o Martes, si es de día o de noche, si hace frío o ha llegado el verano. No me importaría qué hora fuese, ni qué está pasando en el mundo. Me sobrarían el móvil, internet, el correo y el timbre de la puerta. No necesitaría comer, ni dormir, ni respirar si quiera. Si pudiese quedarme acurrucada en tu pecho, escuchando como te late el corazón, mientras tu me acaricias la espalda y juntos hacemos sueños, planes, futuros idílicos, lo dejaría ahora todo y firmaría donde hiciese falta.
domingo, 19 de febrero de 2012
Dicen
Dicen que Los Tres Mosqueteros siempre tuvieron a un Dartañán, que Los Cuatro Fantásticos también eran cuatro, pero que tres ya son multitud. Dicen que la vida no es justa, pero que el tiempo pone a cada uno en su lugar, que todo cura pero no nos pertenece. Dicen que el vaso está medio vacío pero lo llené a lágrimas. Dicen que a caperucita roja se le destiñó la capa, y que blancanieves siempre quiso ser morena. Que la sonrisas producen placer, pero que el placer se paga caro. Dicen que una elección siempre acarrea una consecuencia. Que vivir es lo más peligroso que tiene la vida. Dicen que no hay mal que por bien no venga, y que el equilibrio es la clave. Dicen que todo lo que sube baja, que todo lo que viene, va, que de todo lo que duele se aprende. Dicen que en boca cerrada no entran moscas, pero que dentro los pensamientos se pudren. Dicen que hagas el amor, no la guerra, pero que si tienes que luchar, el mejor ataque es una buena defensa. Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno, que el tiempo vuela cuando estás con amigos. Dicen que respirar es inevitable, pero que equivocarse lo es más. Dicen que la verdad solo es una mentira aún sin confesar, que el día sólo es un periodo entre noche y noche, que la felicidad solo es un rato entre cagada y cagada.
viernes, 17 de febrero de 2012
Comienza el juego.
+ Escucha, tengo un nuevo reto para ti.
- ¿Cuál?
+ El más complicado de todos hasta ahora. Este no tiene pistas, ni manuales, ni atajos, ni siquiera un camino fijo que seguir. En este tendrás mil bifurcaciones, mil trampas, y en los lugares menos esperados. Mucha gente pasará por tu lado en este reto, muchos, muchísimos, querrán hacerte daño, y tú tendrás que localizar a los que no. Serán pocos, pero será lo más parecido a un comodín que tengas. Esta vez no vale pararse, ni darle al <pausa>, no puedes pedir tiempo muerto. Estarás sola, lo que hagas, digas, no hagas y no digas repercutirá sólo en ti. No podrás dejar elecciones al aire, esta vez no hay hueco para el azar. Cuando empieces serás indefensa, inútil y poco a poco tendrás que ganarte el respeto, la seguridad, la confianza, pero tan solo con actos. Este reto se dividirá en horas. Cada veinticuatro horas tendrás un minuto para ti, si eliges bien, sigues jugando;si pierdes, acaba todo. No podrás echar atrás en el tiempo ni cambiar una sola de tus decisiones. A menudo pensarás que no puedes más, pero rendirte no es opción, cuando empiezas no hay vuelta atrás, no puedes parar hasta conseguir el objetivo.
- ¿Cómo se llama este reto?.
- ¿Cuál?
+ El más complicado de todos hasta ahora. Este no tiene pistas, ni manuales, ni atajos, ni siquiera un camino fijo que seguir. En este tendrás mil bifurcaciones, mil trampas, y en los lugares menos esperados. Mucha gente pasará por tu lado en este reto, muchos, muchísimos, querrán hacerte daño, y tú tendrás que localizar a los que no. Serán pocos, pero será lo más parecido a un comodín que tengas. Esta vez no vale pararse, ni darle al <pausa>, no puedes pedir tiempo muerto. Estarás sola, lo que hagas, digas, no hagas y no digas repercutirá sólo en ti. No podrás dejar elecciones al aire, esta vez no hay hueco para el azar. Cuando empieces serás indefensa, inútil y poco a poco tendrás que ganarte el respeto, la seguridad, la confianza, pero tan solo con actos. Este reto se dividirá en horas. Cada veinticuatro horas tendrás un minuto para ti, si eliges bien, sigues jugando;si pierdes, acaba todo. No podrás echar atrás en el tiempo ni cambiar una sola de tus decisiones. A menudo pensarás que no puedes más, pero rendirte no es opción, cuando empiezas no hay vuelta atrás, no puedes parar hasta conseguir el objetivo.
- ¿Cómo se llama este reto?.
+ El reto se llama "vida", y la recompensa, "felicidad".
jueves, 16 de febrero de 2012
Hi:)
He aquí mi nuevo blog.
Hace medio año, lo que empezó siendo "Suenan las alarmas, algo está cambiando", fue mi válvula de escape. Necesitaba salir del universo real, de los problemas, de la tensión, del desconcierto, tener mi rincón para expresar absolutamente todos mis pensamientos, y así comenzó todo. Es fácil deducir cómo ha sido, quién ha estado y cómo me he sentido durante estos seis meses leyendo con detenimiento mis pequeñas opiniones.
A día de hoy, me siento muy orgullosa de mi blog, es mi pequeña obra. Tengo plasmadas ahí muchas ideas, muchísimas opiniones, muchísimos sueños e infinidad de propósitos. Pero volvemos a las mismas. Necesito empezar de nuevo, necesito un punto y aparte, necesito hacer borrón y cuenta nueva. Así que aquí estoy.
Quien dijo aquello de "año nuevo vida nueva" espero que me perdone si lo traduzco por "blog nuevo, historia nueva".
Hoy quiero darle un giro a mi vida, uno de 180 grados, lo suficiente como para dejar todo, todo eso que últimamente está consiguiendo atormentarme, atrás, pero no lo suficiente como para perder de vista todo aquello que hace que los problemas sean menos problemáticos. Hoy quiero ser capaz de sonreír, de empezar de nuevo, de quitarme todos los pesos de golpe.
Hoy comienza una etapa nueva, hoy quiero tomarme otra oportunidad.
Hace medio año, lo que empezó siendo "Suenan las alarmas, algo está cambiando", fue mi válvula de escape. Necesitaba salir del universo real, de los problemas, de la tensión, del desconcierto, tener mi rincón para expresar absolutamente todos mis pensamientos, y así comenzó todo. Es fácil deducir cómo ha sido, quién ha estado y cómo me he sentido durante estos seis meses leyendo con detenimiento mis pequeñas opiniones.
A día de hoy, me siento muy orgullosa de mi blog, es mi pequeña obra. Tengo plasmadas ahí muchas ideas, muchísimas opiniones, muchísimos sueños e infinidad de propósitos. Pero volvemos a las mismas. Necesito empezar de nuevo, necesito un punto y aparte, necesito hacer borrón y cuenta nueva. Así que aquí estoy.
Quien dijo aquello de "año nuevo vida nueva" espero que me perdone si lo traduzco por "blog nuevo, historia nueva".
Hoy quiero darle un giro a mi vida, uno de 180 grados, lo suficiente como para dejar todo, todo eso que últimamente está consiguiendo atormentarme, atrás, pero no lo suficiente como para perder de vista todo aquello que hace que los problemas sean menos problemáticos. Hoy quiero ser capaz de sonreír, de empezar de nuevo, de quitarme todos los pesos de golpe.
Hoy comienza una etapa nueva, hoy quiero tomarme otra oportunidad.
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