Pero hoy empieza lo bueno, hoy las cosas se van a empezar a tornar interesantes. Poder levantarte de la cama, desperezarte y respirar, sin tareas, sin quehaceres, sin agobios, sabiendo que hagas lo que hagas, lo harás porque quieres. Parece que el Sol brilla más, que el aire huele mejor ¿verdad?
Pero un verano no es perfecto por levantarse tarde, ni porque haga calor, ni siquiera por no tener que ir al instituto. No. Un verano es perfecto e inolvidable porque todos los planes, todos las ganas de fiesta, todas las tardes y las noches las pasas con la mejor gente, sin restricciones, sin horarios. Es nuestro momento, sólo para nosotros. Nos lo hemos ganado. Y ¿sabéis? de los errores se aprende, y yo estoy en ello. Esta vez será distinto, esta vez será mejor. Es la hora de recuperar el tiempo perdido.
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