Ese lugar en el mundo en el que me siento segura, capaz de todo.
Allí sé que soy capaz de sacarle los dientes al mundo, sin miedo a que se de la vuelta y me muerda.Allí sé que no serán efectivas en mi las malas palabras de las malas gentes. Allí sé que ni frío ni calor, ni el viento más fuerte podrá llegar a mis huesos. Allí sé que podré ser yo, asumir que tengo miedo, que dudo, sin que nada ni nadie pueda usarlo contra mi.
Ese es Mi lugar en el mundo, ese pequeño espacio que Él deja entre sus brazos para abrazarme, para enlazar sus manos al rededor de mi cintura, y no lo cambiaría por nada. Sé lo que es abrir los ojos y verme allí y creedme que no hay felicidad comparable con esa. Ahora ya sé que el mundo se puede poner gris oscuro, incluso negro, que puede caer granizo del tamaño de pelotas de tenis, que la gente podrá decir lo que quiera; que estando yo allí, entre sus brazos, absolutamente todo me va a dar igual.
Solo puedo pedir que nunca me hagan salir de ahí, que me dejen acogerme allí cada vez que lo necesite, que nunca, jamás tenga que aprender a vivir lejos de sus brazos.

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