Entendedme, me dio miedo. Sé que no era la primera vez que lo hacía y sabía que era inevitable que sucediese, pero aún así, me sumió un vértigo tremendo cuando llegó la hora. Llevaba días dándole vueltas al asunto, intenté utilizar mi clásica tabla de pros y contras, pero entonces me di cuenta de que no podía, que entonces no valían las comparaciones, que era algo real y tenía, quería hacerlo. Pensé por un instante que el hecho de que no fuese la primera vez lo tornase menos sincero, menos importante, que significase menos a ojos del mundo, pero no podía cambiar el pasado, no podía omitir lo que ya había hecho así que me centré en la diferencia de las otras veces a esta. Me había resultado bastante fácil hacerlo las otras veces, en verdad no me había costado nada y quizá hasta yo le había quitado la importancia que tenía, pero esta vez era la primera en la que me lo pensaba, que quería tenerlo completamente claro antes de echar para delante, solamente para que si luego resultaba que no sentía lo que tenía que sentir, él no saliese mal parado.
Cuando lo tuve claro cogí el teléfono, esperé todos esos intensos pitidos que me conectaban con su teléfono y cuando ya lo tenía al otro lado de la linea cogí aire, mucho mucho aire, y se lo dije. Nunca me había sentido tan bien diciendo eso, nunca me había parecido que tenía tan buena repercusión en la persona a la que se lo decía, y sobretodo, nunca había tenido tan clara la idea de que era el momento de decirte, que te quiero.
viernes, 27 de julio de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Esto es ridículo.
Ridícula la manera de hacer como que todo va perfecto, como que todo es genial. Ridícula la manera de fingir que eres feliz, que no tienes problemas, que has triunfado. No. No has triunfado, tienes problemas, no eres feliz, a ver si nos dejamos tanta puta hipocresía atrás, tanta gilipollez y tanta falsa perfección para darnos cuenta de que no nos va de puta madre, que esto se ha ido a pique, que hay que acabar con ello si no quieres que ello acabe contigo. ¿Que va a ser duro? Claro que si, pero no tenemos otra. ¿Qué vamos a oír cosas que no queremos? Pues preparad los oídos porque hasta aquí ha llegado la mentira. ¿Qué los cambios van a ser desagradables? Pero son necesarios.
No busquemos culpables, no echemos mierda fuera, no removamos el pasado para que los malos parezcan más malos y los buenos menos buenos. Basta ya. Lo hecho hecho está, ahora queda tomar decisiones. Cada uno las suyas, y si, yo ya he tomado las mías.
¿"No quiero que se involucren"? una grandísima mierda.
No busquemos culpables, no echemos mierda fuera, no removamos el pasado para que los malos parezcan más malos y los buenos menos buenos. Basta ya. Lo hecho hecho está, ahora queda tomar decisiones. Cada uno las suyas, y si, yo ya he tomado las mías. ¿"No quiero que se involucren"? una grandísima mierda.
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