He de reconocer que no, no estoy sola. En realidad mi compañía es de primerísima calidad y agradezco que, tras conocerme como me conocen, sigan a mi lado.
Pero me sigue faltando algo. Me sigue faltando ese algo que exponía mis problemas en tres, que daba tres puntos de vista, que me daba tres soluciones. No puedo evitar que cada fotografía antigua, incluso la que tengo en mi estantería mirándome continuamente, me sienten como una bofetada en plena cara. Es como si me dijesen "mira, es bonito ¿verdad? Pues tú ya no cabes". Busco culpables por todos lados y simplemente me doy cuenta de que la culpa es de todas las partes. Todas dejamos que el tiempo pasase, pensando que no podría con esto, inconscientes de que el tiempo puede con todo.
Ahora no me queda otra que ver como pasa el tiempo y esperar a que esta herida se cierre, aún sabiendo que las heridas si no se tratan no se curan, si no que se infectan.
Yo misma en mis momentos de máximo orgullo digo que lo he superado, que te he superado, que sé vivir sin ti. Pero en verdad nadie sabe que todos los días dedico un rato a pensar en cómo serían las cosas si no hubiésemos fallado tanto, si nos hubiesemos dado una última oportunidad, si aún existiesemos como parte de algo. Es entonces cuando las lágrimas empiezan a correr veloces por mi cara y acaban en el cristal que protege nuestra foto.
Dije "yo no estaré aquí cuando todo esto estalle" y en realidad habría dado lo que fuese por ser tu trinchera, por estar contigo una vez más.
Sé que te he perdido, y aún más que no leerás esto. Sé que esto acabó hace demasiado tiempo y que en realidad ya tendría que haberme acostumbrado. Sé que eres feliz y créeme que me alegro de que así sea. Pero sobretodo sé que aunque toda la gente que día a día intenta mantenerme a flote es magnifica, nadie, nadie ocupará el puesto que tú ocupaste. Nadie puede ser la otra cara de mi moneda.
Me siento idiota volviendo a romper a llorar una vez más. La gente dijo que era idiota por esperarte, yo me siento así por un día haberte dejado ir. Te pido disculpas, te pido que me perdones.
Y si por casualidad leyeses esto, y si por casualidad te hubiese provocado algún sentimiento todavía, te confieso tan solo un saludo tuyo, que tan solo un primer paso tuyo sería necesario para que yo hiciese el resto, para que hiciese borrón y cuenta nueva, para que tú y yo volviesemos a empezar.
De todos modos, espero que no se te haya olvidado, que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario