William Shakespeare.
lunes, 25 de junio de 2012
domingo, 24 de junio de 2012
Alma mia, hablemos, aún no es de día.
Vamos a quedarnos aquí, hablando en silencio como tú y yo sabemos, toda la noche. Sabes leerme en los ojos lo agradable de la noche, lo acogedor de las estrellas. Usa tus efímeros dados para activar la música, es incómodo escuchar el latido de mi propio corazón, imperfecto, caprichoso y lleno de pequeñas cicatrices que se abren cada vez que intenta bombear sangre.
Hacía mucho que no te veía, pequeña yo, muchos meses. ¿Sabes? Han pasado cosas. Cosas buenas, y otras no tanto. Siento haberte dejado abandonada tanto tiempo. Aún recuerdo cuando acariciabas mi pelo y me acunabas mientras yo lloraba y tú me decías que algún día llegaría Él, el de verdad. Tengo una buena noticia, ha llegado. Si, ese mismo. ¿ Sorprendente? Quizá, pero me hace feliz, tú misma me dijiste que era lo único que tenía que buscar en Él, eso y que me hiciese sentir especial, y lo hace ambas con creces. También me decías que todo ese cinismo, esa tensión y esas preocupaciones tendrían su final, y que después sería cuando supiese quién merece la pena, aunque eso supusiese tener bajas entre mis personas prioritarias. Ahí también tenías razón. Ha sucedido y aunque ahora mi lista es más resumida, digamos que es de mayor exclusividad, y he aprendido a no escribir el nombre de cualquiera, a tenerla en mayor estima. También ha pasado algo que ni tú ni yo esperábamos. He encontrado una pequeña familia de gente con la que no comparto los apellidos ni la sangre, pero por la que me dejaría la vida y el aliento si fuese necesario. Son increíbles, si, me han ayudado mucho. Para acabar me dijiste que nunca, jamás, dejase de escribir todo lo que pensaba. Aquí lo tienes, bienvenida a mi pequeño universo, espero que te sientas orgullosa de él.
Hasta dentro de otros meses, alma, conciencia, fondo."
sábado, 23 de junio de 2012
No me faltes mi vida, no puedo perderte.
No me pidas que te explique por qué es así, no creo que fuese capaz de conseguir que te hicieses una idea, tan solo aproximada, de todo lo que me pasa cuando te veo aparecer.
Un escuadrón de mariposas choca estrepitósamente en mi estómago, mi ritmo cardíaco se revoluciona completamente y una sonrisa se dibuja en mi cara hasta hacer que me duelan las mejillas.
Sé que meto la pata con frecuencia y que, madre mía, a veces lo hago de lo lindo, y por eso no te puedo obligar a quedarte conmigo. Pero si lo hicieses, si decidieses aguantar todo esto y seguir para delante, en serio te lo compensaría intentando que cada uno de los días de tu vida fueses feliz, que todo fuese más sencillo. Te regalaría mi corazón, entero y absoluto, te dedicaría cada una de mis sonrisas y todos mis movimientos se traducirían en caricias por tu espalda. Me quedaría contigo, tan solo de la mano, cuando tuvieses miedo, y te diría eso de "vamos, tú puedes, yo sé que puedes", y también estaría a tu lado en los días más felices para sonreír por tus sonrisas.
Todo, absolutamente todo lo haría con tal de que perdonases mis errores y me prometieses que estarías conmigo el resto de mi vida.
Un escuadrón de mariposas choca estrepitósamente en mi estómago, mi ritmo cardíaco se revoluciona completamente y una sonrisa se dibuja en mi cara hasta hacer que me duelan las mejillas.
Sé que meto la pata con frecuencia y que, madre mía, a veces lo hago de lo lindo, y por eso no te puedo obligar a quedarte conmigo. Pero si lo hicieses, si decidieses aguantar todo esto y seguir para delante, en serio te lo compensaría intentando que cada uno de los días de tu vida fueses feliz, que todo fuese más sencillo. Te regalaría mi corazón, entero y absoluto, te dedicaría cada una de mis sonrisas y todos mis movimientos se traducirían en caricias por tu espalda. Me quedaría contigo, tan solo de la mano, cuando tuvieses miedo, y te diría eso de "vamos, tú puedes, yo sé que puedes", y también estaría a tu lado en los días más felices para sonreír por tus sonrisas. Todo, absolutamente todo lo haría con tal de que perdonases mis errores y me prometieses que estarías conmigo el resto de mi vida.
miércoles, 20 de junio de 2012
Summer, allá vamos.
Parece mentira lo abandonado que tengo este pequeño universo últimamente. Inspiración mode off, parece ser.
Pero hoy empieza lo bueno, hoy las cosas se van a empezar a tornar interesantes. Poder levantarte de la cama, desperezarte y respirar, sin tareas, sin quehaceres, sin agobios, sabiendo que hagas lo que hagas, lo harás porque quieres. Parece que el Sol brilla más, que el aire huele mejor ¿verdad?
Pero un verano no es perfecto por levantarse tarde, ni porque haga calor, ni siquiera por no tener que ir al instituto. No. Un verano es perfecto e inolvidable porque todos los planes, todos las ganas de fiesta, todas las tardes y las noches las pasas con la mejor gente, sin restricciones, sin horarios. Es nuestro momento, sólo para nosotros. Nos lo hemos ganado. Y ¿sabéis? de los errores se aprende, y yo estoy en ello. Esta vez será distinto, esta vez será mejor. Es la hora de recuperar el tiempo perdido.
Pero hoy empieza lo bueno, hoy las cosas se van a empezar a tornar interesantes. Poder levantarte de la cama, desperezarte y respirar, sin tareas, sin quehaceres, sin agobios, sabiendo que hagas lo que hagas, lo harás porque quieres. Parece que el Sol brilla más, que el aire huele mejor ¿verdad?
Pero un verano no es perfecto por levantarse tarde, ni porque haga calor, ni siquiera por no tener que ir al instituto. No. Un verano es perfecto e inolvidable porque todos los planes, todos las ganas de fiesta, todas las tardes y las noches las pasas con la mejor gente, sin restricciones, sin horarios. Es nuestro momento, sólo para nosotros. Nos lo hemos ganado. Y ¿sabéis? de los errores se aprende, y yo estoy en ello. Esta vez será distinto, esta vez será mejor. Es la hora de recuperar el tiempo perdido.
jueves, 24 de mayo de 2012
SiemprecuartoB.
Quizá hace meses no se me habría ocurrido dedicar una pequeña porción de este pequeño universo a todas esas personas, a las que creí que nunca serían para mi más que la gente que está a mi alrededor algunas horas a la semana, pero dicen que cuando algo se acaba es cuando empiezas a darle la importancia que se merece. Es cierto que en su gran mayoría, según salgamos de aquí entraremos en otro sitio, juntos, pero sé que no será lo mismo. Nos faltarán algunos, otros habrá que no conozcamos, y ya no será este cuarto de la E.S.O. Por eso quería dedicar unas lineas para haceros saber que espero que para vosotros este curso haya sido tan importante como para mi.
Ha sido un año complicado, muy complicado de echo. Si algo no nos han sobrado han sido peleas, entre nosotros, con los de arriba, con las normas, con todo. Ha habido días en los que no nos hemos aguantado, que nos hemos cansado de tenernos alrededor, días en los que no hemos podido más unos con otros. Pero también hemos vivido momentos muy bonitos, muy divertidos y sobretodo inolvidables. Ya sabéis, gajes de la convivencia.
Nos ha costado llegar a donde estamos, pero también puedo decir que me siento muy, muy orgullosa de haber vivido esto con vosotros. Con cualquier otra clase, en cualquier otro sitio, no habría sido tan especial.
En verdad era inevitable que nos acabásemos por coger cariño, ¿no? Son muchas horas juntos, muchos recuerdos a la espalda, muchas alegrías y muchos disgustos; y aunque sé que suena demasiado cursi, tengo que admitir que todos, a vuestra manera, habéis hecho que este curso haya sido un curso inolvidable.
Gracias por ser como sois, y por todo.
Ha sido un año complicado, muy complicado de echo. Si algo no nos han sobrado han sido peleas, entre nosotros, con los de arriba, con las normas, con todo. Ha habido días en los que no nos hemos aguantado, que nos hemos cansado de tenernos alrededor, días en los que no hemos podido más unos con otros. Pero también hemos vivido momentos muy bonitos, muy divertidos y sobretodo inolvidables. Ya sabéis, gajes de la convivencia.
Nos ha costado llegar a donde estamos, pero también puedo decir que me siento muy, muy orgullosa de haber vivido esto con vosotros. Con cualquier otra clase, en cualquier otro sitio, no habría sido tan especial.
En verdad era inevitable que nos acabásemos por coger cariño, ¿no? Son muchas horas juntos, muchos recuerdos a la espalda, muchas alegrías y muchos disgustos; y aunque sé que suena demasiado cursi, tengo que admitir que todos, a vuestra manera, habéis hecho que este curso haya sido un curso inolvidable.
Gracias por ser como sois, y por todo.
He smile, everything's ok.
Cuando las cosas se ponen feas, cuando el mundo se empeña en hacer que la cuesta sea más vertical, cuando parece que todo sale a izquierdas y no doy pie con bola; allí aparece él, con su sonrisa y su manía de hacer que todo, absolutamente todo, se quede fuera.
Aún vivo cautivada, incapaz de saber a ciencia cierta cómo lo consigue. Cómo hace que el mundo sea perfecto, así, solo con soltar una de esas medias sonrisas burlonas. De unos ojos apagados has sacado más brillo que el de las estrellas, de un cajón sellado lleno de sueños has creado un mundo sólo para ti, para mi. Has cargado con mis problemas y aún así nunca has puesto una pega. Gracias por no dejar que deje de luchar. Has escuchado todas mis historias, mis recuerdos y mis sueños con la misma atención que un niño pequeño escucha una historia de aventuras. Gracias por concederme la oportunidad de compartir contigo mi vida. Has confiado en mi para contarme lo que nadie más sabe, para ser transparente conmigo. Gracias por dejarme ser parte de ti vida.
En definitiva, has hecho de un tú, y un yo, el nosotros más perfecto que nunca había imaginado.
viernes, 11 de mayo de 2012
Clock, clock
El grifo de la cocina gotea. Clock, clock, un interminable sonido que apenas se oye a menos que el silencio reine por completo en toda la casa. Cada gota parece la misma y en realidad no tiene anda que ver. Te das cuenta de la cantidad de agua que está desperdiciándose y sientes una frenética necesidad de coger un gran cubo y aprovecharla, pero en realidad no te mueves, y sigues contemplando el repetitivo proceso.Entonces te das cuenta de que cada gota de agua que se va ya no va a volver, como cada minuto de tu vida que vives. Que en ambos casos parecen insignificantes, inservibles, pero que si juntas muchos ya es algo más importante. Piensas que, al igual que las gotas que caen del grifo, estás desperdiciando la gran mayoría de los minutos de tu vida, que de las mil cuatrocientas cuarenta gotitas que tienes cada día, apenas aprovechas una cuarta parte, y que pronto tu agua se volverá rutinaria, tendrás que usarlas en lo que el mundo te diga y ya no será tu goteo, si no un goteo más en el mundo.
Vuelves a sentir esa frenética sensación, esta vez por salir de ahí, por dejar de oír el sonido del agua caer al fondo de la pila, que ahora parece que se podría oír aunque estuvieses a varios kilómetros. Sales a la calle y te das cuenta de que hace calor, de que el invierno ha quedado atrás, y miras el reloj durante un minuto completo. Se te hace más largo de lo que pensabas y te das cuenta del increíble valor que tiene, así que tomas una decisión: harás de cada minuto, un minuto único y especial, para que, llegado el momento, puedas decir que todas tus gotas han servido para llenar una piscina de recuerdos y felicidad.
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